Archivo de febrero, 2012

Operación Salvar la Corona

La preocupación de la Casa del Rey por el asunto Urdangarín trasciende a la persona –el sospechoso- y entra de lleno en lo institucional. En efecto, lo que el rey quiere preservar para sí y, sobre todo, para su hijo, es la corona. Que debe creer que está en juego. Decía Cayo Lara –el jefe de los neocomunistas de Izquierda Unida- que ni ellos –o sea los neocomunistas- habían hecho tanto por la futura república como Urdangarín. Tiene razón. No hay palabras para agradecer al sospechoso su contribución a acabar con esta rémora del pasado que es la monarquía.
La preocupación y ocupación de la Casa del Rey en este asunto es meridiana si se observa la concatenación de acontecimientos en relación a la declaración del sospechoso ante el juez de Instrucción. Primero se intentó que el Juez Decano aceptara la entrada en coche para evitar los fotógrafos y cámaras. Así quedó claro por lo publicado en la prensa. Y no se cesó en el empeño hasta que se consiguió el objetivo. Una vez obtenido, se le debió decir al chico que demostrara la gallardía de la que hizo huelga en Washington al huir despavorido de una redactora de Tele Basura. O sea que pudiendo entrar en coche entrara caminando. Talmente. Llegó en coche utilitario –para estas cosas es mejor aparentar ser del pueblo: qué morro tiene esta gente-, se bajó en el umbral de la puerta de la rampa y barbilla al aire, pecho fuera y zancados sincopadas llegó hasta los perversos que no le dejan –a él y a la pobrecita de su mujer- vivir “con normalidad” e hizo la declaración que ya conocemos, que al fin y al cabo es la misma que la de Jaume Matas, Maria Antònia Munar y el largo etcétera.
La operación de acceso al juzgado por parte del sospechoso fue sin duda diseñada como parte del intento de recuperar imagen. Aunque a decir verdad por tan obvia resultó todo un tanto patético y ridículo. Pero en fin, lo importante es que demuestra que aquello del principio que se dijo que había dicho oficiosamente el rey –que era un asunto privado del tipo y que por tanto allá se las componga-, nada de nada. Que en este percal son conscientes de estar rapando todos. Con el rey al frente. Y de ahí la operación de imagen para el sospechoso que no son más que de la propia corona, los intentos de evitar la imputación a la Borbón esposa suya y los dioses sabrán qué más.

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02 2012

Los Borbón, qué gente

Urdangarín es tan inocente como cualquier otro sospechoso de haber delinquido y que ha sido citado a declarar por un juez en calidad de imputado. El hecho de que sea yerno de Borbón –Juan Carlos de- no solamente no debería eximirle de nada sino que debería ser razón para que, dado que su suegro es el jefe del Estado, demostrara un plus de responsabilidad, ejemplaridad y sensatez. Que evidentemente no ha demostrado. Igual que su esposa Borbón –Cristina de-, que va la tipa y le pregunta, retóricamente, a una redactora de Tele Basura si “¿usted se cree que se puede vivir así?”. Increíble. ¿Así, cómo?: ¿en el barrio más lujoso de la capital de los Estados Unidos teniendo, además, un palacete en una de las mejores zonas distinguidas de Barcelona, amén de otras propiedades conseguidas gracias a los beneficios de oscuros negocios así como a los 750.000 euros que cobra anualmente su marido por no se sabe qué hacer en Telefónica y usted otros 200.000 y pico por igual ignota ocupación en La Caixa? ¿Así, cómo: cobrando, encima, dinero público a través de la asignación que le da su padre de su partida anual de 8,4 millones? ¿Así, cómo: viviendo como los privilegiados que son cuando en su país más de 5 millones de personas están sin trabajo? ¿Así, cómo, muchacha?… No es menos indignante su tía, la Borbón –Pilar de- que manda callar a todos en relación al sospechoso Urdangarín. Pues oiga: cállese usted la boca, que estará más mona así. Otra que tal, ésta.
Esta gente es indignante. Nos cuestan un pastón, el Unda nos toma a todos por tontos y encima ahora que le han pillado, las “alta instancias” presionan al Juez Decano y al Instructor para que acepten que el sospechoso entre en coche y se evite las indeseables fotografías y quizá algún insulto. Menos mal que los jueces Martínez y Castro los tienen bien puestos y les han dicho, a los de la casa que presiona, que solamente si se lo dan por escrito aceptarán el trato de favor. ¿No dijo Borbón –Juan Carlos de- que “todos los ciudadanos son iguales ante la ley”? Bueno, todos menos él, por supuesto. Pero es que querían que tampoco lo fuera el Unda. No, si es que es verdad: “¿usted cree que se puede vivir así, aguantando a esta gente?”

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02 2012

El PSOE y Armengol

Se supone que el PSOE busca su futuro en estos congresos que ha empezado –el federal, ya hecho, y los próximos: el balear, los insulares y los locales-, pero más bien parece que lo que hace es iniciar una transición. Eso sí: liderada por la experiencia. Rubalcaba al frente de todo el partido y en Baleares con Francina Armengol a las riendas regionales. Dado que nadie puede imaginar ni un ápice de renovación con ambos veteranos –más el primero, lógicamente- políticos, cabe suponer que tanto en el ámbito nacional como en el balear el PSOE da por descontado que el PP ganará los próximos comicios. Ergo: ellos, los socialistas, no estarán en condiciones de volver al poder hasta dentro de unos ocho años.
Es probable que en efecto así sea y que el PSOE prefiera dar seguridad a esta larga transición con liderazgos experimentados y de confianza. Dicho de otro modo: que no les salga otro Zapatero y monte el terrible desastre que el leonés ha sido capaz casi él solito de montar. Puede que Rubalcaba dé esta seguridad, pero ¿la da Armengol?
Sinceramente no creo que la farmacéutica inquera asegure nada más que lo ya conocido. Ella pertenece al grupo que gobierna el PSOE desde 1986. En él puede haber algunas altas, unas pocas bajas y algunos cambios, pero se mantiene inalterado el sagrado principio: hay que controlar el partido cómo sea, aunque sea a costa de perder las elecciones. El objetivo ha sido cumplido a la perfección: el Partido Socialista solamente ha ganado en estos 26 años una vez al PP, en las generales de 2008, y solamente gracias al ahora repudiado Zapatero y sin que el PSOE balear hiciera nada para aprovechar –como bien se ha visto en 2011- los buenos vientos que venían de la Meseta. En el resto de los muchos comicios celebrados -28 en 26 años- el PSOE ha hecho diana: ha perdido ampliamente. Y solo la genuflexión ante UM le ha permitido tener el poder en algunas ocasiones, aunque por supuesto no ha sacado ningún rédito orgánico.
Es una acrisolada tradición de ineficacia, la que presenta el PSOE balear. Y nada permite augurar en el futuro un cambio en tan sagrada y estimada usan

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02 2012

El césar Bauzá

Han pasado casi ocho meses desde la investidura de José Ramón Bauzá como presidente del Govern. Si algo ha quedado claro en este relativamente breve lapso de tiempo es que el presidente delega poco, quiere controlarlo todo y gobierna a su manera, a su bola, sin atender ni mucho ni poco a lo que dice el aparato del PP. Al menos a lo que piensa y expresa el viejo aparato del PP. Ni barones, ni vacas sagradas, ni cuadros nada ni nadie influye en Bauzá. Excepto su reducidísimo círculo de máxima confianza compuesto por escasamente cuatro personas. El resto no pinta nada. Hasta el presidente del Parlamento, Pere Rotger, ha reconocido que no son formas de gobernar. Bauzá es el primer presidente que no sólo gobierna a su particular manera todo el ejecutivo –nadie se había atrevido hasta ahora, ni Gabriel Cañellas en sus mejores tiempos- sino también –en aquello que considera de su interés- los consells insulares y los principales ayuntamientos. La peculiar forma de gobernar se evidenció con su actitud en Felanitx. Reunió allí su gobierno a pesar de la protesta anunciada. Y no para decidir nada –porque nada decidió el Govern- sino simplemente para que quedara claro que nada ni nadie lo arredra. Una actitud loable en un héroe de cómic, pero muy preocupante en un presidente del Govern, que prefiere potencialmente provocar un altercado antes que dar su brazo a torcer en algo que ni les va ni les viene a la inmensa mayoría de ciudadanos. Ante esta manera de gobernar, tan cesarista y arriesgada, no es extraño que se levanten suspicacias en el seno del PP.

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02 2012