Archivo de agosto, 2012

Conde, el PP y la ultraderecha

Mario Conde, el famoso delincuente de gomina, ha decidido plantar cara a la clase política aspirando a ser parte de ella. Curioso. Nos viene a regenerar un tío que ha sido condenado por la justicia. Un sinvergüenza que nos viene a dar lecciones de vergüenza. Qué país éste. Somos la mar de divertidos. Desde hace tiempo su trampolín político ha sido su grupo mediático de ultraderecha que le ha reído las gracias –pocas, a decir verdad, si es que alguna ha habido- propias del condenado que viene a condenarnos. Desde ahí pretende dar el salto a la política. Si no fuera tan triste y patético sería para troncharse.
Al calor de lo que todas las encuestas auguran –que el PP se erosiona y que el PSOE no levanta cabeza- se abren nichos de voto que en potencial son estadísticamente significativos para opciones demagógicas y populistas. Una es la conocida UPyD. A la que ahora se le añade, para competir con ella, ésta de Conde. Desacomplejadamente de ultraderecha aspira a evitar que Rosa Díez se quede con los votos del descontento del PP. Al respecto, en el seno del PP ya se han iniciado movimientos –tímidos, todavía- de convergencia hacia el engendro radical de Conde. No es extraño. En realidad los apóstoles de la catástrofe, los ángeles del infierno, los predicadores del Apocalipsis llevan años intentando que cuaje su conspiración.
Como es sabido, la ultraderecha denuncia día sí y día también una maquinación general –del Rey abajo, todos: desde el PSOE hasta los jueces pasando por el PP y el Tribunal Constitucional- para acabar con España. Mayor Oreja es paradigma del anuncio de esa trama. Cobra unos 6.000 al mes gracias al PP, que lo colocó en el Parlamento Europeo, y sin embargo asume orgullosamente la condición de evangelista de la ultraderecha contra su propio partido y gobierno a cuenta de la famosa ruptura de España. Tanto les da. A estos sinvergüenzas no hay que exigirles coherencia. A ellos lo que les va es alertar de la conspiración judeomasónica destructora del ser nacional para esconder que, en realidad, lo que conspiran de veras es por la voladura del PP de Mariano Rajoy, al que consideran demasiado moderado. Mario Conde, que es un pobre hombre tan delincuente como fracasado en sus delirios de salvar a España, les sirve como laboratorio de pruebas. A poco que le fuera bien, se lo quitarían de encima y los aguiluchos trasnochados del PP se pasarían al nuevo partido para seguir anunciando el Apocalipsis, desde una organización ultraderechista que controlarían absolutamente. Al menos así se habrían quitado las caretas.

21

08 2012

UPyD aprovecha la crisis

Las últimas encuestas del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) aseguran que si se convocaran ahora las elecciones generales el PP perdería mucho apoyo aunque seguiría ganando ampliamente. Gracias a un PSOE que se muestra incapaz de aprovechar la erosión conservadora debida a la gestión (pésima) de la crisis económica y los archifamosos hachazos a las inversiones públicas. Dado que los dos grandes partidos pierden –o no ganan- apoyos, a algún lado tendrán que irse los votos. Por la izquierda los comunistas de IU aumentaron a costa socialista pero ahora parecen haberse quedado clavados –según la última oleada CIS-, mientras que los nacionalistas, dado que su universo es tan limitado, tienen variaciones mínimas. Así pues solamente queda otro partido nacional que pueda recoger el desgaste del bipartidismo: UPyD.
Rosa Díez va consolidando su proyección política y personal por encima del resto de líderes y sus siglas son las únicas que manifiestan cada trimestre –siempre según el CIS- tener camino por delante para crecer. No es extraño. Díez es una ex del PSOE que vivió de su partido, cómodamente aliada de los que ahora considera pérfidos nacionalistas, hasta que no consiguió ser su secretario general, para, a la sazón, pasar a un dorado exilio en el Parlamento Europeo –más de 6.000 al mes- despotricando contra su partido pero sin salirse, que la ideología está muy bien pero mucho mejor el generoso sueldo, y, al fin, al quedar sin chollo, se inventó su partido personal, con todos los ingredientes de populismo demagógico al estilo de otros que han surgido de ex izquierdistas en todo el mundo. En principio ese UPyD parecía de corto recorrido. Pero precisamente por sus características dichas, en medio de esta brutal crisis puede abrirse camino de futuro. Porque da rotunda seguridad –por mucho que su proyecto sea imposible de llevar a la práctica- en tiempos de tanta incertidumbre como los actuales. Gracias a esa vehemencia fácil, basada en la nada ideológica, en su origen imantó sobre todo votos que otrora fueron para el PSOE –especialmente claro fue el fenómeno en Baleares el pasado noviembre- y ahora gracias a la brutal crisis económica está abriendo agujero –al menos potencialmente- en el electorado conservador.
Es verdad que una cosa es lo que dicen que votarían los encuestados cuando falta mucho tiempo para las elecciones y otra muy diferente qué votan cuando se convoca a urnas. Sin embargo la tendencia del voto UPyD, como banderín de enganche del anticatalanismo y antinacionalismo en general, blandiendo orgullosamente la bandera del trasnochado y rancio españolismo, parece estar cuajando. Del libro de la Demagogia Populista: ofrecer seguridades basadas en la pasión y no en la razón en tiempos de zozobra.

12

08 2012

Urdangarín, Cristina y Cía

A mí me da igual si Urdangarín y su mujer se separan, siguen juntos, cesan temporalmente de convivir o se divorcian. Lo que no me es para nada indiferente es esa sensación, que tantos tenemos, de que está en marcha una operación para criminalizar al todavía yerno del rey y salvar a la hija de éste. Comprendo que la corona se sienta débil. No es para menos, con los espectáculos que últimamente nos regala. Entre la amante, que no convive con su esposa meramente oficial y que disfruta pegando tiros a elefantes lo del rey es un esperpento. Y que su hijo vea amenazado el trono que le tiene que dar de comer –generosamente, por cierto- a él, a la expresentadora de tv y herederos, se entiende. No sólo por los divertimentos escandalosos de su padre sino también por su familia política, de lo más peculiar. Si a todo esto añadimos cómo está el país y la irritación creciente contra todos a los que pagamos esos sueldazos que se ponen, pues cómo no van a estar preocupados por La Zarzuela.
Sin embargo, por mucho que yo les entienda, pobrecitos, no puedo evitar sentir esa sensación referida al principio. Porque creo que somos muchos los que imaginamos que una esposa que haya recibido dinero de un negocio del marido que está siendo investigado judicialmente por un porrón de supuestos delitos y que, a la vez, sea socia de una empresa, también del cónyuge, igualmente bajo investigación estaría a estas alturas imputada. Y esa sensación no puede soslayarse a la que hace pensar que hay un interés, desde múltiples flancos, por lo dicho: por crear compartimentos estancos. Que una cosa es Urdangarín y la otra Cristina. Que él es el pérfido demonio y ella la engañada, la ingenua víctima. Que a él, a echarlo a los leones. A ella, pobre, que se quede sin mácula.
Quizá solamente sea una sensación que no se corresponde con ninguna realidad. Ojalá. Pero no sé, no sé, me da que sí hay realidad, y mucha.

01

08 2012