Archivo de Noviembre, 2012

Cataluña y la refundación de España

Aunque a los nacionalistas les irrite, lo cierto es que las urnas han dado un varapalo a Artur Mas, a CiU y han desvanecido la posibilidad de la independencia. Se mire cómo se mire es así. En política las sumas aritméticas facilonas (CiU más ERC, tantos diputados: mismamente) son el refugio de la ceguera voluntaria. Y no hablemos ya de lo que algunos sesudos analistas nacionalistas pretenden: sumar  al bloque separatista a Iniciativa-Izquierda Unida para pretender hacer ver una amplia mayoría que no existe.
El fracaso indepedentista es total. No habrá independencia y tampoco referéndum. Porque aunque CiU se escudara en ERC para convocarlo, el Tribunal Constitucional lo anularía y no pasaría nada. Eso es lo que ha determinado el fracaso de Mas. Que el referéndum, de haberlo, será una pantomima pactada con Madrid para que CiU no quede tan mal.

En Madrid que ERC sea independentista se asume y no asusta a nadie. Se le aguanta -más mal que bien- y ya está. El problema era CiU. Que a Mas le saliera bien lo de la “mayoría excepcional” suya, propia, maleable a voluntad. Eso era lo que aterrorizaba. Para bien o para mal -allá cada cual con su opción- eso no ha sido y no será en el futuro, al menos en muchísimos años. Vamos, que no ha nacido todavía el catalán que pudiera ver algo diferente.
Otra cosa  es que todo pueda seguir siendo igual en España. El país tiene un problema serio de definición estructural. El sistema autonómico hace aguas y aunque no sea el responsable -que no lo es- del dispensio público, su utilidad -caso balear, por ejemplo- es discutible. El “café para todos” fue un mal invento.
Ahora que el PNV está más moderado que en los últimos años y que CiU ha recibido el palo en las urnas, debería ser el momento en que los dirigentes de PP y PSOE asumiesen que hay que hacer cambios pactados con los nacionalistas pragmáticos catalanes y vascos. Cambios no para salir del paso, sino para refundar España.

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11 2012

Corrupción en Baleares

Un nuevo escándalo de corrupción en Mallorca. Y van… De nuevo Jaume Matas imputado. Junto a José María Rodríguez, presidente del PP de Palma, y de Pere Rotger, presidente del Parlamento. Nadie dimite. Por supuesto. No lo esperábamos. Es más: el presidente José Ramón Bauzá empieza a ceder y ya no se carga a los imputados. Ahora parece que no basta con ser imputado para dejar de contar con el favor bauzaniano. Ahora también es necesario que el juez imponga medidas cautelares al sospechoso de haberse o haber corrompido. Genial. O sea que el PP hace exactamente igual que hicieron en la pasada legislatura el PSOE y el PSM. Cubrir políticamente a los potenciales corruptos.
Porque ni más ni menos de eso se trata con esos códigos “éticos” que para actuar contra el sospechoso dicen necesitar la actuación judicial que imponga medidas cautelares. Son pura bazofia. No sirven para nada. Peor, mucho peor todavía: son la manta que cubre la corrupción para así ganar tiempo. Y a ver si hay suerte y no hay pruebas y no se le juzga o, si es que sí, al menos no se le pena. De tal forma que pueda seguir cobrando del cargo público, o si es el caso ocupando el orgánico. Cualquier cosa, cualquier excusa, cualquier indignidad antes que atajar la posibilidad de corrupción.
Con esta sinvergüencería actuaron el PSOE y el PSM para cubrir políticamente la corrupción de UM durante la pasada legislatura. Hasta que por indicación de Alfredo Pérez Rubalcaba a Francesc Antich no le quedó otra que romper el pacto con UM. Y de la misma forma actúa ahora Bauzá para cubrir la de sus compañeros de partido.
Pueden que no todos los políticos sean iguales, pero desde luego ante lo que les interesa de veras actúan como fotocopias.
(Otrosí: el PSM se Palma “exige”, ahora, que los imputados desaparezcan de la representación política; ¿por qué no se mostró tan decidido cuando cogobernaba el ayuntamiento gracias al imputado Miquel Nadal?)

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11 2012

Desahucios, bancos y partidos

La gran, enorme, ciclópea patronal de patronales, o sea la de los bancos, ha decidido, magnánima ella, suspender los desahucios por impago de hipoteca durante dos años en algunos casos. Los de la gente que no tiene absolutamente nada. Sus más dilectos empleados, PP y PSOE, han hecho lo propio y, ¡albricias!, nos anuncian una gran, enorme, ciclópea tomadura de pelo.
Esta moratoria en los desahucios no es más que una nueva muestra de la perversa condición hipócrita de la banca y de sus criados, PP y PSOE. Si de veras creyeran una sola palabra de las que escupen atenderían al sentido común. Reformarían las leyes para, primero de todo, que se cumpla esa sacrosanta Constitución –para según qué, solamente, según se ve- en lo que obliga a las administraciones públicas a evitar “la especulación del suelo” en beneficio del bien social. Así en el futuro no volveríamos a caer en lo mismo. Y adosada esta reforma, y ya que estarían en el tajo, que aprovecharan y por extensión acabaran con la especulación sobre los productos inmobiliarios derivados de ese suelo que, según la Carta Marga, no debe ser objeto especulativo. De esta manera se evitarían muchos miles de desahucios en el futuro. Y se pondría cascabel a la codicia desmesurada de los bancos.
Sin embargo, ¿qué apostamos?, no caerá esa breva. Nuestros generosos bancos, qué espléndidos son, cumplirán esa moratoria hipócrita, sus criados harán el teatro una vez más y al cabo todo parecerá cambiar para que sobre todo nada cambie y todo siga exactamente cómo debe seguir. Con el PP y el PSOE haciendo de monaguillos de la gran banca.
¿Hay alternativa? No. Porque uno y otro, y tantos otros partidos políticos –fíjense, si no, aquí en Baleares, como sobre la desaparecida caja de ahorros de referencia nadie ya habla siquiera-, dependen de las dádivas bancarias.
Ahora toca disimular, especialmente porque hasta el New York Times nos saca los colores con esas fotos en blanco y negro terribles del drama de los desahucios en España. Pero nada cambiará. Ya se ocuparán los amos y señores de que así sea. Y sus criados harán las leyes para complacerlos.

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11 2012

De Obama a Baleares

Cuatro años después, Obama ha resultado semejante a Zapatero. Un bluf. El “sí podemos” ha quedado reducido al “no lo hacemos, como siempre”. Por supuesto que para los progres que no tienen más horizonte ideológico que el conseguir que el adversario no gobierne, tanto les da que Obama allí, Zapatero aquí o incluso Antich más para acá defrauden masiva e intensamente. Siempre les basta, para votar, evitar que esté en el poder la derecha. Es poco, incluso nada, pero es lo que hay.
El fracaso de Obama es probablemente la última frontera que quedaba para explorar. Ahora sabemos que no existe ninguna alternativa. Ni más acá, ni aquí ni allí. Quien gobierna por todo son los intereses de las grandes corporaciones transnacionales. A las que les importa un rábano lo que el resto de mortales llamamos política e ideología. Ellos tienen a todos los políticos arrodillados lamiéndolos los zapatos y no tienen más ideología que seguir creciendo.
No existe alternativa en el conjunto del mundo occidental capitalista –que no liberal, porque el liberalismo, o sea la igualdad de oportunidades, la libre competencia… muere con el gobierno real de esas macro corporaciones-, tal y como el fracasado Obama nos ha mostrado. El desastre llamado Zapatero, así como su fotocopia con barba gallega conservadora, nos enseña que no la hay en España y por supuesto tampoco existe en Baleares, donde tanto si ocupa el Consulado del Mar el PP como el PSOE mandan los grandes hoteleros, dos grupos de los cuales, por cierto, forma parte de la elite que forman esas macro empresas transnacionales. Al respecto les aconsejo la lectura del libro sobre el grupo hotelero y financiero Barceló, escrito por Joan Buades.
En fin: no existe alternativa y no es previsible que ni a largo plazo pueda existir. Siempre habrá gente que vote, claro está, pero su ejercicio cívico valdrá exactamente igual que la abstención. Porque para unos, para otros, para todos lo que contará es lo que cuenta, al margen de opiniones: quienes mandan no están bajo poder de ningún tipo, mucho menos el democrático.

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11 2012