Archivo de junio, 2013

El TIL y las aulas incendiadas

Los colectivos de profesores nacionalistas, así como los sindicatos, velan armas para el próximo mes de septiembre. Mes en el que comenzará el curso escolar, saludado por una huelga contra la imposición del decreto de Tratamiento Integral de Lenguas (TIL). Se pretende que el paro sea indefinido, pero, bueno, ya veremos, porque a 50 euros por día de huelga no creo que la indefinición en su fin se mantenga durante mucho tiempo. En cualquier caso, lo relevante es que una parte de la docencia pretende pararse para conseguir así que no se imponga el famoso TIL. Y el gobierno de José Ramón Bauzá está encantado de que así sea. Su objetivo –amén de blindar legalmente contra el catalán, como idioma único en la enseñanza, a una parte de la educación privada más elitista- está claro que es incendiar las escuelas. Ppor ura estrategia política doble. Por un lado: cuando el ajeno ataca, los propios, a pesar de sus diferencias, tienden a unirse. Por otro: acotar el posible crecimiento de UPyd a costa del PP, verdadera obsesión de Bauzá. Todo esto a parte, lo substancial es el incendio que está provocando en las escuelas.
Es verdad que la introducción del inglés en el sistema educativo, como lengua vehicular, es buena para los chicos. Pero el PP miente cuando dice que puede hacerse así como pretende. Es imposible. Y por ahí surge la evidencia: el inglés es mera excusa de circunstancia para el otro objetivo.
Vaya por delante que el PP tiene razón en cuanto a la justificación formal de su política lingüística, puesto que el Tribunal Constitucional –con su sentencia contra el Estatuto de Cataluña, en una jurisprudencia de obligado cumplimiento por todo donde existan dos idiomas oficiales- hace del castellano idioma lengua vehicular de toda la administración, incluida la educativa. Y más todavía: dice, taxativo, que el castellano también es lengua propia, junto al catalán, y que por tanto no puede haber monolingüismo en catalán. Así es la ley. Vale. Pero quien aplica toda ley tiene ante sí varias actitudes diferentes para hacerlo. Y es por aquí donde el PP de Bauzá ha buscado no el acuerdo, no el diálogo, sino el ataque directo contra el nacionalismo y el catalán. Y esto no es una cuestión meramente legal. Sino ideológica y política. Y por tanto se le contesta en los mismos términos.
No sé quién ganará políticamente esta guerra, aunque lo barrunto, pero desde luego quiénes van a perder serán nuestros chicos. Debería tenerlo presente el ganador. Porque su obligación es la contraria a lo que conseguirá.

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06 2013

Cataluna, País Vasco y el resto

El PSOE de Baleares y el de Valencia, así como el PSC, propugnan que todo el PSOE asuma el federalismo asimétrico como fórmula de estructuración del Estado. Tras la pertinente reforma constitucional, por supuesto. Dejemos ahora de lado la complejidad del cambio de la Constitución, que augura que no se hará de momento. Centremos la atención en la propuesta.
La cual ya ha sido contestada por el PSOE de Andalucía, cuyo vicesecretario general ha dicho que el federalismo asimétrico es talmente el confederalismo y que de esto, nada de nada. Tampoco el PP la acepta pues, conocido es, lo suyo es lo que ya decía Alianza Popular en 1977, “España, lo único importante”.
Se pueden oponer, pero el sentido común y la lógica política aconsejan la reforma constitucional que el PSC y los PSOE valenciano y balear desean. Porque de lo contrario será imposible tener una estructuración aceptada por todos. España no es un país políticamente homogéneo. Y esta condición significa que –como se decía en tiempos- existen regiones que debe ser tratadas de acuerdo a su “hecho diferencial”. Sí, ya sé que enseguida surgen las voces que contestan: ¿y en base a qué unas regiones sí y otras no si todos los españoles somos iguales? Pues no, oiga. No somos iguales. O mejor dicho: lo somos en cuanto que tenemos el derecho sustancial a luchar por la diferencia que creamos mejor para nosotros mismos. Que es lo que han hecho los ciudadanos del País Vasco y de Cataluña que han votado y votan mayoritariamente a los nacionalistas desde que tienen Parlamento propio. Y en el resto de España, no.
Esto significa que ellos quieren ser diferentes políticamente al resto. Un resto en el que los baleares por ejemplo, votamos en esencia igual que los extremeños, andaluces, aragoneses, valencianos, murcianos y etcétera. Sí, con el añadido minoritario de Més, cuya presencia –igual que en su momento fue la de UM- no desdice para nada la evidencia. No somos nacionalistas. Vascos y catalanes, sí lo son.
Cuando se entiende esto, tan sencillo, la conclusión se impone. País Vasco y Cataluña deben tener un trato constitucional acorde con esa realidad política. No por fetichismos históricos, no por cuestiones lingüísticas, no por nada más que la voluntad democrática expresada reiteradamente por sus ciudadanos. Así de simple.

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06 2013

Inglés, catalán y castellano

El Govern de José Ramón Bauzá se sale con la suya. Un 30% de padres que eligen el castellano como lengua vehicular de la primera enseñanza para sus hijos es un éxito político. Cómo dudarlo: hace dos años el 100% se hacía en catalán, el año pasado solamente el 13% de padres optaron por el castellano. Así que la comparación deja la conclusión en evidencia. Un triunfo político. Del anticatalanismo.
Lo mismo es la aprobación y la machacona insistencia en que, contra viento y marea, va a imponerse caiga quien caiga el próximo curso el decreto de Tratamiento Integral de Lenguas (TIL), más conocido por el del multilingüismo.
El objetivo del PP de Bauzá es meridiano y doble. Satisfacer los deseos de los colegios privados y, secundariamente, a los del Círculo Balear y allegados mediáticos. La primera parte se hace obvia al observar dónde se ha elegido más castellano en la primera enseñanza. En la educación privada, con más del 60%.
La segunda merece consideración aparte. El anticatalanismo nunca ha tenido en Baleares ninguna incidencia electoral. Y siempre que ha emergido por encima de la ridiculez, sin acercarse sin embargo remotamente a la proximidad institucional autonómica, ha sido a costa del voto del PSOE. Así fue con el ASI (Agrupación Social Independiente) y es con UPyD. De ahí que la preocupación del PP con este último partido llama a la hilaridad. No hay ningún elemento que pueda hacer sospechar que el voto antinacionalista y pro castellanista de UPyD pueda hacer muesca en el sólido cesto conservador.
No obstante, a despecho de cualquier racionalidad política y meramente por satisfacer a sus anticatalanistas internos y allegados, amén de cubrir legalmente el hecho de que los colegios privados den menos en catalán, Bauzá y el PP no dudan en incendiar los colegios públicos, irritando a profesores y padres con la pantomima del inglés que nunca se pondrá en práctica en la enseñanza de los pobres. En fin, así son las cosas aquí.

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06 2013