Archivo de Septiembre, 2013

La Unión y España sin Cataluña y País Vasco

El gobierno nacional ha decretado una contraofensiva para repeler la propaganda independentista catalana, que hasta ahora era la única. En la Meseta, la Corte madrileña se ha cansado. Coincidiendo con las reuniones secretas de este verano entre Marià Rajoy y Arturo Mas, tanto monta, monta tanto, Artur como Mariano, el gobierno del mallorquín continental, o sea gallego, se ha desperezado, cosa rara en él, y ha puesto a trabajar a los servicios contra independentistas, a la vez que trata entre algodones al aspirante a alemán español, o sea al catalán. Una de cal y… Pues eso mismo hace Rajoy con Mas.
Esa ofensiva propagandística tiene un eje fundamental en la negación de la posibilidad de que una Cataluña independiente se mantuviese en la Unión Europea. A tal efecto, la diplomacia del gobierno Rajoy ha instado a las autoridades continentales a que digan que si se independiza Cataluña quedará fuera de la cosa. Así lo han manifestado, en efecto, en los últimos días, algunos de sus altos privilegiados, con un tal Joaquín Almunia al frente, un tipo gris donde los haya, una nulidad de político y que como tal cobra enormes cantidades de presupuesto público europeo para decir sandeces como esa.
Porque es eso, una sandez, pretender que si Cataluña se independizara quedaría automáticamente fuera de la Unión. Claro que ahora lo dicen. Porque se lo pide el gobierno español. Por cortesía diplomática, se dice. Porque el gobierno con el que tienen relaciones es el español, no el catalán. Ahora bien, desde el primer instante en que Cataluña se declarase independiente, todo cambiaría. Abrupta y radicalmente.
Entonces las necesidades diplomáticas actuales de quedar bien con España habrían mudado a los intereses de cada potencia. En España, la Corte madrileña se cree ser fetén y superior al resto de mortales –de ahí la idiotez de pedir la organización de los Juegos Olímpicos, por ejemplo- y no quiere aceptar que el país está quebrado, que es una rémora para Alemania, para Francia y que el exacerbado nacionalismo anacrónico de Madrid molesta más a Gran Bretaña que tener una viga en el ojo. Por mucha fantasía de esta Corte, la postura de París, Berlín y Londres sería muy diferencia a la actual si Barcelona fuera la capital de un nuevo estado.
Imagine el lector esto: Cataluña independiente, País Vasco siguiéndola inmediatamente, España reducida económicamente en más o menos un 22% de su PIB actual –el cual ya no da ahora para funcionar sola – y las potencias europeas para las cuales España es y ha sido históricamente un problema, ¿qué harían? ¿Les interesaría de veras que salieran de la Unión Cataluña y el País Vasco, que serían estados ricos a los que no tendrían que seguir subvencionando como si lo hacen con España?…
Es aconsejable responder a estas preguntas sin pasión nacionalista y valorando únicamente los egoístas intereses alemán, británico y francés. Entonces se obtiene el valor exacto de la propaganda actual a cargo del señor Almunia y compañía: cero.

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09 2013

El TIL es muy bueno

Lo es por varias razones. La primera porque qué haríamos sin el TIL de nuestros corazones los periodistas. Nos ha dado de comer durante todo el verano, vamos a iniciar el otoño tilizados y ya verán ustedes como durante el invierno todo será igual. De hecho esto va a ser bandera electoral de 2015 para el PP, para el PSOE, para Más e incluso para algunos de los pequeñines que están allende de los muros parlamentarios. Nos dará mucho, mucho alimento esto del TIL, fijo que sí.
La segunda razón por la que el TIL es bueno buenísimo es, ya lo he argumentado otras veces, porque a todos los partidos les va de perlas por razones diferentes. Todos creen que van a sacar algo. Evidentemente no será así. Pero y qué. Ahora lo creen, las criaturitas del Señor. Dejémoslas divertirse.
En tercer lugar sería bueno, buenísimo fetén si en efecto los profes hicieran por él una huelga indefinida que durara meses y meses, años y años. Ya veo a los dirigentes del STEI pidiendo por las calles, “dame algo, aunque sea los buenos días”, para la caja de resistencia huelguística, con las ropas hechas jirones, con las barbas descuidadas, con los pelos enmarañados, sin lavarse… No, no me sean ustedes malos, pero malos de verdad, como los hermanos malasombra, que seguro que los veremos así, a los heroicos dirigentes sindicales, ¿por qué no se lo creen?
En cuarto lugar sería más que bueno, estupendo para los alumnos que esto del TIL en efecto durara mucho, mucho tiempo. Varios años con aprobados generales, los chicos sin tener profesores y sin tener que empollar gilipolleces en los libros de texto. Qué genial.
La quinta razón por la que es bueno, pero morrocotudamente bueno el TIL, es porque así don José Ramón Bauzá puede ocultar tras tanto humo y tonterías anticatalanistas la vacua realidad de su gestión, su nimiedad al frente del gobierno, su nada hacer durante ya más de dos años. Que será lo mismo que podrá mostrar al final de legislatura. Qué sería de nuestro presidente, de su gobierno y de su partido si no fuera por el TIL.
En fin, que nunca un decreto que son dos, y si fuera necesario tres, ha dado tanto para tantos a cambio de tan poco, que diría un gran estadista. Bauzá mismamente, claro está.

06

09 2013