Archivo de junio, 2014

Cataluña y el catalán, España y la Constitución

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06 2014

Una masiva manifestación en Barcelona a favor de la educación en catalán y en contra la LOMCE ha hecho decir a las autoridades educativas de la Generalidad que el modelo lingüístico vigente no se cambiará. Pase lo que pase y digan lo que digan los tribunales. Que la lengua catalana, en fin, seguirá siendo la vehicular de la enseñanza, a pesar de las sucesivas sentencias en contra que se han producido desde que el Tribunal Constitucional sancionara en julio de 2010 –como consecuencia del recurso del PP contra el Estatuto de Autonomía reformado- que el catalán no puede ser única lengua de la administración pública y que el castellano es tan “propio” idioma como el otro oficial y común en el resto de España.

Desde hace cuatro año no paran de sucederse recursos a la justicia de asociaciones castellanistas, de padres que quieren educación en castellano para sus hijos, de grupos antinacionalistas, de otros también anticatalanistas… y, en consonancia con lo que interpretó el TC, tanto el Tribunal Supremo como el Superior de Cataluña, así como diversos juzgados, han dispuesto que tienen razón los que desean educación en castellano, llegándose a valorar el porcentaje de clases que deberían impartirse en este idioma.

Sin embargo, y más allá de casos puntuales, la norma es que toda la educación sigue haciéndose en catalán. Y sigue la polémica, sobre todo en Madrid, sobre el asunto. La cual en el fondo deja en evidencia que cuando una ley e incluso una Constitución no son aceptadas por la mayoría social y política de un territorio, nada puede hacerse para imponerla, si no es a través de la violencia.

Es éste el quid de la cuestión catalana y la lengua. Que por mucho que digan en Madrid el gobierno, el PP, UPyD, el predicador radiofónico de la ultra derecha, la sin razón, el abc del uniformismo castellanizador, el TC, el Supremo y quién sea que se añada, en Cataluña no va a cumplirse la Constitución. Así de claro.

Entonces, ¿qué hacemos? ¿Empezamos a meter en la cárcel a directores de colegio, inspectores educativos y consejeros de educación porque quieren que el catalán sea la lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña? ¿Alguien se cree que este disparate podría llevarse a la práctica? ¿Cómo?… Por supuesto que no. Por tanto hay que buscar alguna alternativa racional, lógica, con sentido común y desde la política olvidando la ley actual.

Y esta alternativa, todos sabemos cuál es. La reforma de la Constitución. Para consagrar de algún modo que en Cataluña y País Vasco estén blindados algunos aspectos de su exclusividad, como por ejemplo el uso de sus idiomas propios respectivos. Por ahí el reinado del nuevo Borbón empezará. Por alumbrar, a medio plazo, una reforma constitucional a fondo que hará de España un nuevo Estado con competencias autonómicas vascas y catalanas que convertirán de hecho sus instituciones en soberanas en algunos aspectos

De Borbón a Borbón

06

06 2014

Sin duda la mala salud de Borbón padre ha influido en la decisión de abandonar sus responsabilidades. Todos los periodistas cortesanos –y adheridos- dicen que se ha recuperado. Ergo: el pobre está fatal. Basta verle intentar caminar –pocas imágenes de éstas aparecen- para darse cuenta. No es baladí al respecto que su madre acabó en una silla de ruedas, lo cual da pábulo a las pertinentes suposiciones del martirio crónico que padece, más allá de reales y supuestos accidentes. Alguien en su cargo debe estar en forma y al no estarlo es normal que antes o después se plantease abdicar. Pero resulta que siempre dijo que jamás lo haría. Así que por esta razón no parece lógico que haya abdicado precisamente ahora y no hace un año o dentro de otro.

También es verdad que la situación política no es buena y todo indica que empeorará. Por un lado la casta PPSOE-bancos-grandes empresas-monarquía y demás miembros de la selección extractiva del país está intranquila por el resultado de las elecciones europeas, pues entiende que en las próximas generales tendrá bastante menos representación, con lo cual la gobernabilidad del chollo será más complicada, incluso podría ser prácticamente imposible. Por otro, la cuestión catalana ha evidenciado que en Madrid no se enteraban de nada: no es Mas ni CiU quien mueve los hilos de la independencia, ni siquiera ya ERC, sino una presión social enorme y creciente que no tiene visos de parar. Es normal que ante estos retos políticos de Estado, el jefe del ídem tenga que estar en forma, y al no estarlo Borbón padre puede parecer del todo consecuente que abdique a favor de Borbón hijo, que sí lo está. Sin embargo la situación política tan peliaguda no es peor ahora que hace un año, por mucho que les aterrorice Podemos, ni tampoco nada nuevo hay en Cataluña que no existiera hace año y medio, como poco. Así que por esta razón no parece lógico tampoco que haya abdicado precisamente ahora y no hace un año o dentro de otro.

Sin embargo existe otra cuestión que tiene verosimilitud de disponer de la suficiente carga de desgaste como para justificar la renuncia ahora. Es el hecho de que la monarquía ha quedado ensuciada por las salpicaduras del caso Urdangarín-Borbón por el que están imputados la hija menor y el yerno de Borbón padre. Es curioso observar que justamente es a partir del estallido de este escándalo –gracias al diputado del PSOE balear Antonio Diéguez- cuando el 2006 la valoración de la corona empieza a caer y caer, y a cada nuevo episodio vergonzoso conocido gracias a la investigación del juez José Castro va precipitándose el prestigio de la institución año tras año hasta el pozo en el que se encuentra ahora: 3,7 sobre 10 puntos durante los dos últimos años.

La última de estas valoraciones fue conocida en abril y tras las fiestas de primavera empezó a descontar el tiempo para que Castro dé a conocer el final de la instrucción. Motivo y razón más que suficiente para llenar de lógica la decisión -influida también por las otras pero ésta me parece la decisiva- de abdicar precisamente ahora, y no hace un año o dentro de otro, con la intención de salvar la corona para Borbón hijo