Archivo de octubre, 2015

El PSOE aliado con Ciudadanos

27

10 2015

De entre todas las quinielas que se hacen sobre el posible gobierno que surja de las elecciones del próximo día 20 de diciembre para mí la más interesante es la de un Pedro Sánchez convertido en presidente con el apoyo de Ciudadanos.
Entre muchos analistas de derecha de Madrid se da la operación por hecha, si la aritmética parlamentaria lo permite. A bote pronto parecería que por el hecho de que Ciudadanos sea de derecha debería pactar con el PP. Y así será si no hay otro remedio. Sin embargo, los que  temen la operación susodicha analizan que desde la constelación empresarial del IBEX35 hasta la Corona, pasando por otro muchos ámbitos de poder, apuestan por el pacto entre socialistas y los de Albert Rivera por dos razones: porque así el PSOE quedará anclado dentro del sistema y dejará de competir en radicalidad izquierdista y antisistema con Podemos, y porque al mismo tiempo Ciudadanos lo obligará a una actitud firme ante los segregacionistas catalanes. Y, por supuesto, el PP no se convertirá, aun estando en la dura oposición, y por muy fuerte que haga ésta, en anti sistema. Ergo, quien ganaría de veras con la operación sería precisamente el sistema constitucional actual. Se trataría, en el fondo y para el futuro, de crear una alternancia de gobierno estable al modo que han tenido otros países europeos: los dos grandes y un tercero en discordia, liberal, que puede pactar tanto con la izquierda como con la derecha (¿a que esto les suena, por cierto, a algo mucho más doméstico?). De esta forma se exorcizaría la posibilidad de ruptura de la esencia del sistema del 78, que es lo que preocupa en verdad en las alturas. O sea, se evitaría un pacto entre PSOE y Podemos, amén de otras izquierdas o, incluso quizás, separatistas: el anticristo antiespañol.
Ya veremos. Pero sería la mar de interesante tener a Pedro Sánchez convertido en presidente gracias a Rivera. ¿Se imaginan las consecuencias para el Govern balear? Ciudadanos, orgullosamente anticatalanista y antinacionalista, aliado del PSOE allí mientras que aquí Francina Armengol estaría gobernando con él: ¿cómo se aguantaría esto? Ítem más: un Podemos, irritado en la oposición y furioso contra el PSOE en el Parlamento nacional, ¿cómo reaccionaría aquí hacia el Govern?…
De todas las combinaciones posibles no cabe duda, en fin, que la del PSOE aliado con Ciudadanos es la que abre más entretenidos e interesantes panoramas.

Cien días preocupantes

08

10 2015

Si yo fuera del Pacto de Progreso, aunque sus activistas no lo llaman así y prefieren en su lugar la tontería de “Acuerdos por el Cambio”, estaría preocupado. Es verdad que los cien primeros días no sirven para analizar nada seriamente. En eso estaremos todos de acuerdo. Sin embargo en este caso se nota algo inédito que no existió en ningún primer centenar de jornadas de cualquier otro Govern, Consell de Mallorca y ayuntamiento de Palma.
La insólita novedad es que en los tres ámbitos de la nueva mayoría política se ha dejado claro a los ciudadanos, en tan corto espacio de tiempo, que existen problemas serios, potencialmente muy graves. Al menos yo no recuerdo nada igual en ningún gobierno de los que han precedido a los que gestionan hoy la CAIB, la Cosa y Palma.
El Consell de Mallorca ya sabemos que es una institución que no sirve de nada. Todas sus competencias locales cabrían en una dirección general del Govern, y no de las más importantes, y nos costaría muchísimo menos dinero a todos. Por eso mismo no caerá esa breva. Lo insólito es el reconocimiento fáctico por parte de la actual mayoría de la insustancialidad de la institución que les da de comer. La campaña propagandística que han puesto en marcha, de “repensar” toda Mallorca, lo que transluce en el fondo a ojos del ciudadano es que no saben qué hacer -35 años después de la invención de la institución- con el Consell y piden ideas. Hay que agradecerles al menos que, aunque tan tarde, reconozcan que la Cosa no sirve para nada.
De la mayoría en el Parlamento que -es un decir- sustena al Govern qué puede constatarse que no sea conocido por todo el mundo. Los miembros del tercer Pacto de Progreso ha dejado claro a todos los ciudadanos mucho más rápidamente que sus dos antecedentes que ni se entienden ni, al contrario que los precedentes, pretenden disimular lo contrario. En menos de un mes de actividad parlamentaria la pinza lógica, Podemos y PP -al estilo del conservador comunismo de Aznar-Anguita-, se ha activado contra el Govern de PSOE-Més. No será la última vez.
En Palma el asunto es más serio. Aparte de ocurrencias de bombero torero -como eliminar las terrazas del Borne, lo del monumento de Sa Faixina…- y evidencias de incapacidad política -la dimisión del jefe podemita local-, la gestión ha demostrado en tan poco tiempo ser capaz de perjudicar al ciudadano y visitantes. En el centro histórico se nota una extraña dejadez. Las brigadas de mantenimiento no parecen existir, el adoquinado se levanta, el empedrado se rompe… y nadie lo arregla. En el escaparate de la ciudad. Mateu Isern hacía poco, cierto, pero al menos esto funcionaba. Y no hablemos de la suciedad, pero bueno ésta no está más que como siempre.
En resumen. Cien días no sirven para analizar nada. Pero este tercer Pacto de Progreso ha emitido en tan escaso lapso de tiempo unos insólitos destellos la mar de preocupantes.