Archivo de mayo, 2016

Otegi, esteladas, ultras, democacia y España

19

05 2016

La visita de Arnaldo Otegi al Parlamento de Cataluña ha levantado críticas y muestras de irritación. Algunos de los que se han desgarrado las vestimentas deberían recapacitar y aprender usos democráticos. El candidato independentista a presidente regional vasco en las próximas elecciones autonómicas en aquella comunidad tiene sus asuntos penales pagados. Así que concurren en él todos los derechos. Incluido el de la elegibilidad. Por tanto es libre de hacer lo que desee en su intención de alcanzar el máximo posible de votos, incluido ir al Parlamento catalán para hacer ver que absorbe el independentismo pacífico y democrático. Da grima escuchar los chirridos de los que pretendiéndose demócratas desearían quitarle sus derechos y que pagara por su pasado el resto de la vida. Por cierto que ha pasado 6 años y medio en prisión por un delito, enaltecimiento del terrorismo, que en cualquier democracia con menos carencias que la nuestra no está penado porque se consideraría, con buen criterio, como un delito de opinión. Algo incompatible con la democracia. Y que este país todavía existe para oprobio general de los demócratas.

Al mismo tiempo hemos visto que la Delegación del Gobierno de Madrid ha prohibido la exhibición de banderas “esteladas” en el campo de fútbol en el que va a celebrarse este próximo domingo la final de la copa. Casi todos los mismos que han berreado contra la visita de Otegi han jaleado esta aberración gubernativa. La bandera independentista catalana no es anticonstitucional, como algún descerebrado ultra derechista ha llegado a escribir. Es perfectamente legal y la Constitución ampara su uso -como con cualquier otro símbolo- en la libertad de expresar la opinión que se quiera, por mucho que su significado sea la ruptura de la unidad española. Los obtusos derechistas de la Delegación del Gobierno del PP del Madrid no saben distinguir entre un símbolo independentista y uno ilegal, pretendiendo que ambos son sinónimos. No lo son por mucho que los ultras aúllen que sí.

Era sabido que nuestra democracia, por joven, tenía carencias que en otros países no se dan -ley de amnistía de franquistas, pacto de silencio sobre la monarquía creada por Franco, dificultades en la propia Constitución para hacer muy difícil su reforma, circunscripciones electorales anacrónicas…- pero se podía sobrellevar porque íbamos avanzando y creando las bases para futuros cambios que incorporarían a las leyes y a la Carta Magna la normalidad democrática. Sin embargo en los últimos tiempos se producen hechos como los referidos que más que muestras de evolución son pruebas de cómo está involucionando una parte de la derecha hacia posiciones cada vez más antidemocráticas.

El mamotreto franquista y los partidos

07

05 2016

El mamotreto franquista de Sa Faixina sigue dando que hablar. En las últimas semanas sesudos análisis se han hecho sobre el efecto devastador que el empecinamiento rojo tendrá sobre los partidos franquisticidas en las próximas elecciones municipales y autonómicas.

Se ha podido llegar a leer que será algo así como fue el TIL para el PP del ínclito José Ramón Bauzá. Hombre, algún tiempo tendremos que esperar todavía para que los ultraderechistas del Circulo y compañía saquen 100.000 personas a la calle. Porque hasta ahora las grandes manifestaciones a favor de que el mamotreto siga glosando con su mera existencia el recuerdo del insigne Caudillo de España por la Gracia de Dios se han mostrado más bien escasas de concurrencia. Pero todo puede ocurrir en este mundo. Lo prueba que algunos dicen que se ha obrado el milagro de que la cosa ya no sea franquista porque le quitaron el aguilucho, u otra simbología por el estilo, que no sé ni me interesa qué era exactamente, cambiándola por una plaquita. Como si talmente hicieran en el Valle de Sus Caídos y nos dijeran que, ale, ale, milagro, ya no es franquista aquel bodrio arquitectónico y escultórico. Así que ánimo y a perseverar, a ver si en las próximas movilizaciones se supera el millar de nostálgicos y neos.

Por otro lado la lucha política que el PP hace convirtiendo el mamotreto en ariete contra los partidos gubernamentales, PSOE, Més y Podemos, connota la evidencia de cuán mal está el partido conservador y qué cómodos están los progres sin oposición. Que la piedra casposa ésa merezca que el PP la use para animar a su parroquia contra los rojitos muestra qué bien lo tienen éstos para seguir gobernando. Porque en efecto hacen lo que quieren. Es imposible que alguien mínimamente informado y educado en la evolución política electoral pueda creerse que el PP, PSOE, Més y Podem vayan a ganar un voto, o perderlo, por su posición respecto al mamotreto franquista.

Por mucho que tantos se empeñen en exagerar hasta el delirio, el bodrio franquista de Sa Faixina ni vale un pimiento artístico ni su derribo o mantenimiento valdrá un solo voto de más o de menos para ningún partido.