Archivo de julio, 2016

Rajoy depende de Sánchez

22

07 2016

Se insiste una vez y otra en aspectos secundarios, pero por mucho que se abunde en ellos no va a cambiar lo sustancial: la investidura de Mariano Rajoy está en manos del PSOE. Siempre lo estuvo. Desde que se conocieron los resultados electorales.

El acuerdo mercantil al que se llega para el reparto de la Mesa del Congreso y la formación de grupos no debe confundirse con un pacto político para la investidura y/o uno de legislatura. Estos últimos se hacen en función de afinidades ideológicas, los primeros sólo son el mercadeo que siempre se da en el momento de la configuración de todos los parlamentos, el nacional y los autonómicos: yo te voto a ti a la Mesa, tú desde la Mesa me dejas tener grupo parlamentario…. Ha sido así siempre y esta vez no es diferente a ninguna, por mucho que sorprenda que los nacionalistas catalanes voten al PP a cambio de tener grupo.

Una vez resulta la Mesa y la formación de grupos es cuando empieza lo importante. La investidura. Ahí no valen acuerdos puntuales de circunstancias, se trata de pactos entre partidos para votar a un presidente y acordar, si fuera el caso, la composición del gobierno si es que debiera fruto de una coalición.

Y en esta fase las cosas son las mismas que eran. El PP más Ciudadanos suma 169 escaños, y si se adhiere el canario regionalista, 170. Para la mayoría absoluta Rajoy necesita 6 votos más y para la mayoría minoritaria requiere que las abstenciones dejen el ‘no’ por debajo de 170. Tan sencillo como esto. Si no, a nuevas elecciones.

El PP y sus terminales mediáticas llevan un mes dando por sentado que todo estaba hecho. Ahora de repente han descubierto que no. Mientras, Rajoy ha descansado, sin intentar ningún pacto sólido con nadie, ni siquiera con Ciudadanos. Allá él, aunque no se entiende muy bien a qué juega.

Las semanas van pasando y desde luego la fantasía de ser investido antes de agosto ya es imposible. Veremos qué pasa en las siguientes semanas. Pero lo que sea que surja será sobre la realidad aritmética pesada e inexorable que se ha referido. Todo lo demás, en todas las bandas, es parte de las imposturas que quizá crean que deben escenificar -aunque no se sabe por qué ni para qué- pero que no disimula la evidencia: la investidura depende del PSOE.

El futuro del gobierno de Rajoy

11

07 2016

Tras la derrota silenciosa de las tesis de Francina Armengol en el pasado comité federal del PSOE –en el que Felipe González travestido de Susana Días impuso la estrategia suicida de no intentar gobernar – todo indica que Mariano Rajoy alcanzará su deseado objetivo. No quedar para la historia como el único presidente español de la reciente democracia –con la excepción, que no cuenta, del breve Leopoldo Calvo-Sotelo, que ni siquiera se presentó a urnas- que no ha repetido mandato. Es su obsesión. Todo lo demás le importa una higa.

Se nota en la estrategia de pactos que está siguiendo. Lo único que le interesa es que le invistan. ¿Y el gobierno? Qué más da. Aguantará este año y para el próximo su dios dirá. O no. Y si no se hace verbo y deja sin iluminar a su fiel creyente no habría problema muy grave todavía. Porque para eso es gallego, previsor y mal pensado. Así que aprobó los presupuestos de 2017 sin que nadie entendiera para qué –en especial los socialistas- y ahora lo entienden. Y por tanto tiene la opción de prorrogarlos para 2018. El ejecutivo podrá funcionar sin ningún problema, pase lo que pase, excepto que le pongan una moción de censura. Será empezado ese año de dentro de un bienio cuando se le podría torcer definitivamente todo, porque no tendría apoyos para otras cuentas, las de 2019, y cuando sería previsible que la mayoría de bloqueo –todos contra él, aun cuando tuviera a su vera a las huestes del genial Grouxo Rivera, el del veto que nunca existió- le hiciera la vida imposible.

Pero a quién le importa lo que vaya a pasar dentro de dos años. Si Rajoy obtiene la investidura ahora, a la sazón no será más que otro presidente que en su segundo mandato tiene serios problemas y debe avanzar elecciones no por su incapacidad sino por la lesiva oposición de izquierda radical y de un PSOE vendido a los populiestas y etc. que dice que no a todo.

Y quién sabe si todavía no tendrá marcha para intentar otro mandato.