Archivo de octubre, 2016

Izquierdismo no practicante

27

10 2016

Al final se lleva el premio el que ha sabido aguantar más, el que ha apurado hasta el mismo límite. Mariano Rajoy. Genial. Brillante. Diez meses sin negociar nada, sin ofrecer nada, sin moverse nada, sin decir nada, sin nada más que nada le han servido para descolocar total y absolutamente a Ciudadanos, Podemos y PSOE y hacerse investir presidente. Tendrá que ser objeto de estudio por parte de sesudos académicos politólogos. Mismamente los dirigentes de Podemos, que lo son todos y ni con esto les ha servido para batir al cínico y mordaz gallego.

Recordemos qué pasaba hace diez meses. Ciudadanos chuleaba al PP y advertía que Mariano Rajoy era el pasado (¡qué sagacidad!). Podemos se atribuía ministerios por un tubo y se choteaba de los derrotados, el PP (¡qué perspicacia!). El PSOE daba lecciones a diestro y siniestro y su ungido nos alumbraba la Nueva Era (¡qué adivino!). Hoy el partido de Albert Rivera no tiene más horizonte que no desaparecer próximamente y se ha entregado en cuerpo y alma al partido al que tenía que sustituir. El de Pablo Iglesias rezaba -es un decir- para que el PSOE hiciera presidente a Rajoy, no fuera que de veras se convocara otra vez a urnas, que tras el palo recibido en junio ha aprendido que las elecciones las carga el diablo, y que éste es tan de derechas como dios. Y el de… ¿de quién?, bueno pongamos que el de Susana Díaz no ha aprendido nada y sigue sin nada entender de todo lo que le pasa, que es mucho y malo y que queda bien resumido en que entre marzo y octubre, en sólo siete meses, ha transitado de tener a mano el gobierno a estar condenado a la oposición por mucho tiempo como siga haciendo el tonto como hasta ahora: más inútil imposible.

Esta izquierda nuestra es magnífica. Prefiere liquidarse entre sí y dar el poder a la derecha antes que pactar entre ella. Es verdad que siempre ha sido más o menos así. Pero hasta la fecha nunca se había evidenciado tan a las claras.

Como decía no sé quién, no es extraño que crezca tanto el número de izquierdistas no practicantes. Cualquiera practica, con esta gente.

PSOE: abstención, dignidad y elecciones

07

10 2016

El PSOE se presentó a las elecciones generales con una promesa central de campaña. Que de ningún modo, “ni por activa ni por pasiva”, iba a permitir, si en su mano estuviera, que Mariano Rajoy fuera investido presidente del gobierno. Así lo cumplió en el intento del conservador de llegar a la presidencia.

Al decir acto seguido el secretario general, Pedro Sánchez, que intentaría tejer un gobierno alternativo al PP, la Sultana andaluza, fiel a su peculiar forma de entender la democracia, organizó junto a sus compañeros de la Coalición Ibex –del Jefe del Estado abajo pocos pero selectos: PP, grandes empresas, bancos…- el golpe interno para acabar con él y torcer de forma bastarda la promesa electoral nuclear de su partido.

Lo recordaba estos días a servidor una fuente de la dirección socialista federal. Que no se trata de oponerse porque sí sino porque es la promesa esencial de la campaña. Y porque tras la abstención vendrán automáticamente otras peticiones de igual rango, porque el gobierno no podrá salir adelante con sólo los votos que le suman al PP Ciudadanos. Para el presupuesto pasará lo mismo: o el PNV saca del atolladero al PP o de nuevo el PSOE tendrá la papeleta. Y tras ésta, pues todas las demás. Será un continuo de peticiones “patrióticas”, “por el bien de España”, “de responsabilidad” y demás zarandajas que desde las filas derechistas se moverán como se han movido para presionar al PSOE. El cual ahora se habrá abstenido para no salir del follón sino para entrar en un bucle del que no podrá escapar porque siempre estará entre sumisión o elecciones.

“Prefiero elecciones con dignidad que abstención sin dignidad”, me resumía un cargo electo del PSIB. Es una opinión bastante generalizada en el Partido Socialista de aquí. También en el de Cataluña. Pero es que otras voces en el sector de Susana Díaz empiezan a darse cuenta de la aberración que han cometido. Porque han dejado entre la espada y la pared al PSOE. No tiene salida posible. Y ante la falta de ella siempre sería mejor perder unos diputados en otros comicios que perder el partido a medio plazo ante Podemos.