Contratos, corrupción, izquierda y derecha

La izquierda tiene una gran capacidad de medir con doble vara las mismas actitudes. Por ejemplo, un oficial de las SS destinado en una cárcel del III Reich asesinando por cuestión ideológica a enemigos de la patria aria es un nazi criminal que merece, como poco, acabar en la cárcel; en cambio un oficial en Cuba en 1960 dedicado a asesinar a enemigos de la santa revolución patria –al que llamaban Che Guevara- es idolatrado como ejemplo de compromiso. Uno y otro asesino son hermanos, no en vano las caras nazi y comunista comparten misma moneda: la de la lucha contra la democracia y la libertad. No hay nazismo bueno ni comunismo decente. Sin embargo nuestra izquierda sí ve diferencias.

Lo comprobamos casi a diario con la actitud del neocomunista Podemos en relación a las dictaduras soviética –ahora que va a celebrarse el centenario de la sangrienta revuelta rusa-, cubana o al engendro venezolano. Los totalitarios, por definición, son buenos si son de izquierda. A ver, no es que no pase esto en la derecha, entendámonos: el PP todo el día está con Venezuela en la boca, pero nunca se le ha notado masticar un poco de franquismo, por poner un ejemplo casero. Pero dado que es la izquierda la que en toda Europa, España y Baleares quiere, según dice, tener un discurso ético superior y alternativo a esa derecha, no es lógico que siga lastrada por tales clichés de pacotilla, propios de progres europeos bien pagados que no vivirían en un real “paraíso comunista” ni hartos de ingerir lo que sea.

Este tipo de izquierda hipócrita se nota a escala doméstica balear a cuenta de la corrupción. Acuérdense de las veces que Izquierda Unida, PSOE y PSM defendieron que no tenían por qué hacer nada más de lo que hacían –nada- en relación a la corrupción de su aliada UM. Fue necesario que Rubalcaba instara telefónicamente a Francec Antich a actuar, un jueves por la tarde de febrero de 2010, para que a nuestros izquierdistas les resultara “intolerable” la corrupción amiga a la que llevaban dando clara, expresa, rotunda y pública cobertura política desde el estallido del caso Bartomeu Vicens en octubre de 2008. Contrasta con esa resistencia a hacer algo el hecho que ante cualquier sombra de sospecha que aafecte al PP siempre les basta para rasgarse las vestiduras y reclamar piras de expiación en plaza pública. Recuérdense de lo que llegaron a decir en 2006 el PSOE, PSM e IU de Jaume Matas por lo de Nóos antes de que se judicializara la cosa, en 2007 de José María Rodríguez a cuenta de Andratx, de… y lo que no dijeron, todo, de sus Xicu Tarrès en Ibiza o Miquel Ensenyat en Esporlas, Mallorca, al ser imputados. Y no tiene importancia alguna, al respecto, cómo acabó cada caso, porque todos fueron iguales, desde el punto de vista ético, en su principio. No obstante la izquierda siempre despreció las denuncias de corrupción si le afectaban a ella o a la aliada y le bastaron y sobraron para atacar brutalmente si correspondían al PP.

Ahora mismo vemos igual actitud con el asunto de los contratos de Més. PSOE y Més echando balones fuera. Que con la dimisión de la consellera sacrificada ya está todo hecho, que no hay que dar más explicaciones y que nada es ilegal porque lo dicen ellos. No cuesta nada imaginarse a los mismos que buscan excusas machando a los sospechosos en caso de que éstos fueran del PP y se encontraran en igual situación.

Allá cada cual con lo que piensa y hace. Que todo el mundo es libre. Faltaría más. Pero no es ésta la cuestión. Lo es si esa izquierda, que siempre ha pretendido estar éticamente por encima de la derecha, es capaz o no de generar un discurso de valores a defender creíble, razonable, coherente y que inspire suficiente confianza como para ser alternativa de poder.

Con esa doble vara de medir situaciones iguales dependiendo del color ideológico, cada vez más claramente percibida por el conjunto social, no parece que sea la mejor forma de conseguirlo.

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Miquel Payeras

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08

04 2017

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  1. mariposaroja #
    1

    Cero patatero. Donde va a comparar la porquería de corrupción del PP q huele q apesta y hablamos de millones de €, una derecha franquista q cada día nos asusta con su represión y sus mentiras. Q usted quiera atacar a la izquierda es otro cantar… pero son la noche y el dia. Por desgracia son tiempos en el q vemos como los medios de comunicación y poderes fácticos están sometidos a la voz de su amo. Cree el ladrón q todos son de su condición. Estamos llenos de estómagos agradecidos….y me paro.

  2. Doski #
    2

    Comparar a un nazi asesino de presos (se entiende que desarmados) con un revolucionario que luchaba en inferioridad de condiciones contra un ejército armado (el de Batista) demuestra o una ignorancia supina o un intento malsano de manipular la realidad. En otros partidos puede haber “ranas”, pero el PP es una infecta charca donde no cabe ni una más.

  3. Peric de Vila #
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    Si tenguessis un mínim de rigor sr Payeras sabries que en Xico Tarres va estar 7 anys injustament imputat i tot va ser arxivat. Ho vols comparar amb Matas? Fes-ho només faltaria, però és del tot desafortunat i desajustat amb la realitat.

  4. Carlos Juan Berástegui-Sampedro Leon #
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    Si bien es cierto que la calidad humana de los equipos, a veces deja que desear, somos humanos, no es menos cierto que tanto corrupto suelto y con cargos es una estrategia de partido que debería ser perseguida judicialmente. Equiparar una organización mafiosa con la inexperiencia o dejadez de alguna persona es , cuanto menos, tergiversar los datos y tratar de usarlos con fines poco claros , o muy , lo cual es grave. Que el actual equipo de gobierno tarda en reaccionar, puede que , sean unos malos gestores, puede que les pongan palos en ambas ruedas, puede que no se atrevan a enfrentarse a una organización mafiosa, y a sus acólitos que llevan funcinando sin control desde que hacer barbaridades de toda índole fue mas rentable que sembrar.Eso es diferente de estar podridos hasta la médula como lo están el partido podrido y el psoez. En lo que respecta a comparar a Che Guevara con Stalin…hay que estudiar la historia más antes que decir tonterías.Un saludo a los que añaden datos, luz y taquígrafos.