Archivo de Agosto, 2017

Atentados en Cataluña, no en España

Me dicen que entre los enviados especiales de medios de comunicación extranjeros a Barcelona para cubrir los atentados ha impactado de lleno la “realidad catalana” enfrentada a la española. Sin duda hay que reconocer que la gestión mediática y política por parte de la Generalidad catalana ha sido excelente, para sus intereses. Si quedaba algún medio internacional que no supiera de sus aspiraciones separatistas, tras estos días ya lo tiene la mar de claro. En especial debe tenerlo el del periodista maleducado que se fue de una de las ruedas informativas porque no se hablaba de buenas a primeras en español. Como si hacerlo en segundo lugar, después de en catalán, fuera una ofensa. ¿De donde debió salir ese incivilizado ignorante?

En efecto, la Generalidad ha conseguido en estos días desdibujar absolutamente la presencia de España en Barcelona, si es que todavía quedaba algo de ella. Ni siquiera el intento de traerse a velocidad desesperada -a saber de qué ignoto y lejano lugar de vacaciones- al Borbón, y más tarde a su consorte -y herederas-, ha servido de mucho. Y por cierto: vaya metida de pata la del comunicado en tuiter de los servicios de propaganda de la Casa del Rey, propio de cualquier primario e inculto Trump y no de un jefe del Estado europeo al que se le supone una mínima capacitación para el cargo, más en su caso dado que no es electo y por ende ha podido dedicarse a prepararse para él toda la vida.

Las ruedas informativas con el catalán como lengua primera –como debe ser-, ausencia absoluta de bandera del país a desgajar –excepto cuando Rajoy aparecía para nada decir-, dirección técnica total y general de la investigación y de la matanza de terroristas a cargo de los Mossos de Esquadra y no de los cuerpos armados españoles, separación de víctimas “catalanas y de nacionalidad española”, voluntad expresa –conseguida- de marginación de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, dirección política de la actuación policial en exclusiva por parte de la Generalidad, utilización política del asunto mucho más efectiva y eficiente para la causa separatista que para la unitaria… Y en el colmo de la evidencia de la humillación a España, el inútil ministro de Interior que fue rectificado en público por un cargo menor de los Mossos –sobre la finalización de la investigación- y acto seguido los hechos le dieron la razón a éste, algo impensable en cualquier otro país y por lo cual los enviados especiales internacionales alucinaban, con toda la razón.

En definitiva, la gestión de los atentados de Barcelona ha servido para –aparte de matar terroristas al estilo francés y británico, sin complejos de ningún tipo, no como ocurre en España- para que la parte del mundo que no sabía que Cataluña quiere ser un estado independiente ahora lo sepa y, lo que es peor para la españolidad unitarista, que muchos se han dado cuenta que tiene empaque suficiente para serlo.

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08 2017

Arran, turistas, políticos y la saturación

Los actos contra el turismo que protagonizan este verano las juventudes de la CUP, Arran, no pasan de ser anécdotas. Será por la falta de noticias que los medios les dan una importancia y cobertura que no tienen ni merecen. Fíjense: Arran en Baleares tiene apenas 20 miembros. ¿En serio alguien puede preocuparse por lo que haga un grupo tan reducido de entusiastas jóvenes? ¿De veras vale la pena montar operativos policiales para identificar a su “cabecilla” –por cierto, para información de la Delegada del Gobierno, María Salom, que talmente dijo: Arran no tienen dirigentes, son todos a una y pueden serlo por ser tan pocos- con la intención de multarlo? ¿No sería más provechoso para el conjunto social que los agentes se dedicaran a su trabajo en vez de perder el tiempo en estas chorradas?…

Además, lo de estos chicos no deja de ser una llamada de atención sobre el serio problema de la saturación turística. No sólo pasa aquí, tal cosa. También la padecen en Barcelona, Roma, Venecia, Dubrovnik… y cada vez hay en estos sitios, y otros, más muestras de descontento popular. Es un fenómeno que se va extendiendo progresivamente, a medida que el número de turistas crece y crece y crece. Según los datos de la Organización Mundial del Turismo en 2016 se produjeron 1.200 millones de movimientos turísticos internacionales y en 2020 la previsión espera que sean 1.600. De los cuales la mitad europeos. Cabe suponer que una buena parte de esos aproximadamente 600 millones de movimientos internaciones europeos actuales buscan el Mediterráneo durante el verano. Así que el problema de hacer frente a esa masa no es de Palma, ni de Mallorca, ni de Ibiza, ni de Baleares… sino es cada vez más global en el sur de Europa.

Ante un fenómeno así, tan masivo, los intentos de acabar con la saturación que pergeña falsamente el Govern, como con la ley de pisos turísticos, no van a servir de nada, es como intentar vaciar el Mediterráneo sacando el agua cubo a cubo. Lo mismo pasa con la metafórica caza al turista de Arran. Con la diferencia que mientras a estos chicos no se les tiene porqué exigir conocimiento de causa a nuestro Govern, y por extensión a todos nuestros políticos, por supuesto que sí. Y ahí radica el problema, ésta es la cuestión. Que actúan como si no lo tuvieran.

Lo primero que se debería sería debatir si de veras existe un problema de saturación turística y cuál es su alcance y magnitud, porque ni siquiera está claro que se dé con la gravedad que algunas voces pretenden, como las del GOB, Podemos, parte de Més y resto de apocalípticos izquierdistas. Si es que no, pues ancha es Castilla. Si sí, a la sazón hay que tomar medidas. Medida, más bien. Sólo hay una posible: impuestos. Aumentar muchísimo la ecotasa y crear nuevos gravámenes a todo tipo de empresas relacionadas con el turismo y así se encarecerá tanto la oferta que se contraerá la demanaen y en cuestión de un par o tres años volveremos a tener unos 10 millones de visitantes extranjeros, que es un límite razonable, según dicen algunos con pretensión de expertos. Ahora bien, también –debe recordarse- cabe armarse de valentía porque pasar de 13 millones de turistas extranjeros en 2016 a 10 millones en ese supuesto futuro supondría una pérdida de muchos miles de puestos de trabajo. Si se habla en serio del límite turístico hay que asumir ese coste. Si no, sigamos como hasta ahora, quejémonos, no hagamos nada y perdamos el tiempo fijándonos en Arran y otras anécdotas veraniegas.

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08 2017