Archivo de abril, 2018

La Manada, la justicia y el espectáculo mediático

27

04 2018

El caso llamado de la “manada” se ha convertido en carnaza mediática, sobre todo en objeto de plató de televisión. De hecho lo ha sido desde que se conocieron los hechos. Podría uno interrogarse sobre si esta permanente focalización no acaba por influir en negativo en el curso de la justicia.

Es pertinente la duda porque, recuérdese, en este país ya tenemos experiencia en montar un ambiente de locura mediática comentando, opinando, desmenuzando en platós un caso judicial –el llamado Wanninkhof- de forma tan intensa que todo el mundo tuvo claro quién era la culpable de un terrible asesinato trufado de relaciones lésbicas –ideal para el espectáculo televisivo morboso- y así fue señalada por radios, televisiones, diarios y revistas, así lo recogió la Guardia Civil en sus informes, así lo entendió la fiscalía y así lo sentenció la justicia. A la cárcel. Sólo una casualidad quiso que en otro crimen –creo que al cabo de dos años- las pruebas de ADN forzaran a declarar inocente a la mujer por todos sentenciada como culpable. ¿Alguna petición de perdón? Ni una. Esto es lo que pasa cuando la justicia se convierte en parte del espectáculo mediático.

No se debería mezclar la aplicación del derecho -si esos tipos de “la manada” son inocentes o culpables y, si fuera el caso, en qué grado respecto de qué delito-, que compete en exclusiva al ámbito especializado que es la justicia, con las ferias de platós televisivos. En éstos se ofrece morbo a la masa. En aquéllos se requiere de conocimiento, racionalidad y capacitación técnica.

Al mezclar ambos ámbitos se incurre en la manipulación y se fuerzan reacciones viscerales –como ha sido el caso- que son muy peligrosas en potencia. Vivimos en un Estado de Derecho en el que las garantías de un acusado son parte substancial del sistema democrático. Dejemos que sean los defensores y fiscales los que recurran la sentencia del tribunal navarro ante el Tribunal Superior de Navarra y, si fuera el caso, luego ante el Tribunal Supremo. Que esto no ha acabado. Azuzar la reacción de la masa en la calle a golpe de twitter puede ser tan rentable para las televisiones como letal para el sistema de libertades. Debería irse con mucho cuidado con esto.

El independentismo gana a España

14

04 2018

Se suponía que el 155 combinado con la convocatoria de elecciones amén de la represión judicial devolvería Cataluña a la “normalidad”. Ni por remota aproximación ha sido así. El balance de estos meses es preocupante visto desde la óptica de los que desean que España no se rompa, a la vez que, claro, es esperanzador para aquellos que desean romperla.

Una mirada a los medios de comunicación europeos y americanos –con la última versión del Firefox Godzilla se traduce de forma automática, entre muchos más, el inglés, francés, alemán, italiano y portugués, al menos para poder entender el sentido de lo que se escribe por ahí- muestra un panorama desolador para España. Menudean las comparaciones con los tiempos de la dictadura de Francisco Franco, las alineaciones de nuestro país con Turquía, florece por todo la simpatía hacia los separatistas y la antipatía para con el gobierno y el Estado, se contrasta la escasa democracia española con las esplendorosas europeas, se recuerda el histórico alejamiento español de los valores de modernidad y libertad europeos desde el siglo XIX…

No se trata sólo de medios de comunicación. En Alemania, las declaraciones de la socialdemócrata ministra de Justicia, Katarina Barley, a favor de dialogar en España sobre los “componentes políticos” del conflicto catalán helaron la sangre en el Consejo de Ministros español. Pero es que no fue solamente ella. El partido de Los Verdes da su apoyo cerrado a los independentistas e incluso ha habido varios representantes regionales y nacionales de la CDU –el partido democratacristiano de Angela Merkel- que se han manifestado a favor del “diálogo” entre “España y Cataluña” –así, como dos países enfrentados, es la terminología que se usa por todo- y hasta uno de sus parlamentarios, Alesander Dobrindt, se ha mostrado a favor de la potencial secesión porque “lo que puede ser aceptado para Escocia no puede ser negado para Cataluña, lo que se considera derecho a la autodeterminación de los escoceses no puede ser golpismo para los catalanes”. Aunque desde España se cierra los ojos y oídos a estas opiniones, son las que están creciendo en Alemania. Cierto, no es el único país con el que hay que contar. Pero es el más poderoso de Europa y cuenta más que cualquier otro.

Hace seis años nadie en Alemania ni en el resto de Europa, y mucho menos todavía en América, conocía la existencia de algún conflicto territorial en el interior de España. Hoy no hay en el mundo gobierno que no sepa que “España y Cataluña” están enfrentadas porque la segunda quiere “liberarse” de la primera y ésta no sólo no le deja irse sino que incurre en el “uso de los jueces” –según Der Spiegel- para “intentar solucionar”, sin conseguirlo, “lo que no quiere afrontar políticamente”.

España, qué duda cabe, está perdiendo esta guerra incruenta y no es seguro que en Madrid haya alguien que sea consciente de que el saldo de estos pocos años es que hoy por hoy en Europa y América son muchos los políticos –aparte de casi todos los medios de comunicación- que asumen que como poco “España” deberá conceder “más autogobierno” –de nuevo Der Spiegel, el semanario más vendido de Europa- a “Cataluña” para “parar” la independencia. Por ahora.

Así están las cosas. Nada bien para España, sin duda