Thomas Cook, el apocalipsis turístico, Sánchez y la operación partidista de Armengol

05

10 2019

La caída del mayorista de paquetes turísticos Thomas Cook ha dejado en la calle a sus trabajadores, unos 700 y pico en Baleares, y sin pagar las facturas debidas a los hoteles que se nutrían de él, aunque muy pocos son los que en exclusiva lo hacían: seis o siete sobre los casi 3.000 alojamientos turísticos que hay en la región. Luego están los proveedores de éstos que se da por hecho que no cobrarán, lo cual es una presunción como poco muy llamativa porque sólo si las empresas propietarias de esos hoteles se declararan en concurso de acreedores o cerrasen podría ser que implicara alguna quita que supusiera que en efecto dejaran de cobrar tal parte o, en su caso, esperar a la liquidación de la empresa quebrada. Si no, si un proveedor deja de cobrar puede y debe reclamar en los juzgados y cobrará, más pronto o más tarde. Y a todo esto dando por hecho, que es mucho dar, que puedan entrar en concurso o cerrar unas empresas que en los últimos 10 años han tenido unos beneficios estratosféricos. 

Osea: al margen de los perjuicios objetivos para la mano de obra isleña de Cook, todas o, al menos, la mayor parte del resto de las estimaciones del impacto económico en nuestra región de la quiebra no tienen fundamento documentado, son puras elucubraciones. 

Sin embargo nos encontramos con que el sector PSOE del Gobierno regional ha impulsado una interpretación catastrofista del cierre de Cook. Casi como si estuviéramos ante la llegada del Armagedón turístico para Baleares. Ni por asomo estamos ante algo así. De hecho, tanto algunos grandes hoteleros – mismamente, Fluxà, de Iberostar – como altos representantes de la patronal – Carmen Planas, la presidenta del CAEB– han matizado, en declaraciones públicas y privadas, las suposiciones de hecatombe con las que juega de forma implícita el Ejecutivo socialista. Con sentido común estas voces han situado la crisis en su justa medida: se trata de una sola empresa que por importante que sea no va a arrastrar a muchas otras, como máximo a un número anecdótico con consecuencias que sin duda serían graves para cada una de ellas y dramáticas para los trabajadores respectivos pero que no pasarían de ser un accidente aislado en el conjunto del sector turístico y de la economía balear, cuyas proyecciones negativas esta última va a absorber en poco tiempo. «Un año como mucho», me decía una alta representante de la gran patronal en conversación informal. 

Así, pues, ¿a qué viene la reacción desmesurada del Gobierno de Armengol? Es el resultado del cálculo político partidista. El inicio de legislatura ha resultado ser muy diferente a cómo imaginó el PSIB que sería. Tras las elecciones de mayo domesticó enseguida a Podemos, Més per Mallorca se le rindió y los dos pequeños díscolos de izquierdas – Més per Menorca y Gent per Formentera- son tan poca cosa que no inquietan en absoluto a los socialistas. Por otro lado, la oposición estaba deprimida en su parte democrática y lo que haga y diga la fascista da lo mismo al ser su activismo claramente antisistema. En resumen, a Armengol se le abría ante sí un plácido panorama. Se las prometía felices porque todo indicaba – y así todos lo suponíamos – que al menos en par de años no existiría nubarrón alguno en su horizonte. Pero Pedro Sánchez se lo estropeó todo. El madrileño desdeñó a los socios nacionales que aquí tiene Armengol – Podemos y los independentistas – y se empeñó en la aventura de la repetición electoral, algo que ha irritado sobremanera en el Consulado del Mar, donde ven al presidente pactando con Ciudanos tras el 10 de noviembre, lo que les aterroriza. Más grave todavía es queel Gobierno nacional no haya dicho ni pío del Régimen Especial – aprobado en febrero y del que no se tiene noticia pues no se ha puesto en valor práctico en nada-,que el trato que dispensa a los gobiernos regionales -incluidos los socialistas como el de Armengol – es extraño pues los fusila a recursos ante el Constitucional, que no se sabe nada de la reforma del sistema de financiación autonómica, que les chulea con los dineros a cuenta de la financiación regular… con el resultado doméstico de que en la práctica Sánchez se ha convertido en el principal problema para Armengol, lo que se traduce en que, por ejemplo, el presidente ha resucitado a Biel Company. En efecto, el líder conservador, que el 27 de mayo confesó su depresión a los más próximos y que tenía decidido retirarse de la política, ahora está, gracias a Sánchez, más vivo de lo que ha estado nunca, pletórico en su oposición descarnada a la presidenta, hasta el punto que incluso sus críticos internos están desolados porque ven que se aleja por momentos la opción de descabalgarlo de la presidencia del PP balear.

Ante este inicio tan malo de legislatura a Armengol se le ha aparecido Cook y a él se ha encomendado. Al impostar con tanta intensidad las consecuencias de la quiebra lo que hace es fijar en la retina ciudadana la posibilidad de una hecatombe turística que amenazaría la economía regional y, una vez instalada tal percepción, ella, nuestra dilecta y amada líder nos salva del horroroso infierno gracias a su brillante gestión sin parangón.

Hay que reconocerlo, ha sido una operación política inteligente y que, a juzgar por la atención recibida, le ha salido bien. Y le da igual que choque, contradiga y desdiga la teórica aspiración de su gobierno de alcanzar un nuevo modelo turístico. En realidad nunca se ha creído ni una palabra de las que al respecto dice. Por tanto, con el mismo desparpajo cínico que aprueba, por ejemplo, el Impuesto de Turismo Sostenible deja acto seguido sin sostener para los ciudadanos el dinero recaudado a ese efecto por los hoteles afectados por la caída de Cook y, para más escarnio, les regala el mismo importe extraído de la caja pública, en una operación que los ecologistas ya han calificado de “vergonzosa”, con toda la razón. Lo cual a ella le patina. Igual que pasa con las críticas de su socio de Ejecutivo, Més per Mallorca, porque bien sabe ella que de ninguna manera va a renunciar a sus cargos. Y respecto a Podemos más tranquila está todavía, porque los morados isleños ya son una mera sucursal del PSOE; por cierto: qué lejos quedan aquellos tiempos en que Alberto Jarabo decía que “se acabó que aquí manden los hoteleros”.

En fin, que Sánchez es el principal problema de Armengol pero Cook bien puede haber sidoel antídoto para ese mal que afecta a nuestra nunca suficientemente bien amada líder.

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Miquel Payeras

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El comentario superior es el más reciente

  1. Robsp. #
    1

    En esta ocasión el Sr Payeras se debería haber informado un poco más porque falla en el punto de partida… quizás hablando con los despachos palmesanos especializados en derecho concursal, que ya se están moviendo, y que avanzan que no habrá dinero para cubrir los créditos ordinarios (precisamente los de los proveedores: hoteles, transportistas, industria alimentaria, etc) en los concursos que YA se están tramitando. El riesgo de efecto dominó es real porque muchas empresas no podrían soportar esos impagos. Otra cosa es que a todos nos cabree que cuando los empresarios ganan, ganan ellos solos, y cuando pierden perdemos todos…

  2. Miquel Mayorga #
    2

    La verdad es que estoy un poco confuso y quisiera hacer la siguiente consulta

    Mi amigo Joan venía cobrando, desde hace mas de 20 años, un alquiler. Hasta ahora, Joan siempre cobró un suculento alquiler que le permitió vivir cómodamente con este único ingreso.

    Joan, cumplidor con Hacienda, siempre ingresó el IVA a Hacienda (IVA pagado por el inquilino).

    Ayer. por circunstancias o mala gestión del negocio, supo que el arrendatario no podía seguir pagándole el alquiler.

    Ahora, Joan se encuentra con que no puede pagar al jardinero que mantiene su espectacular chalet.

    ¿Puede pedir Joan a Hacienda que le entregue el IVA de 2019 que pagó su inquilino?

    Más que nada, lo digo pensando en el pobre jardinero ¡¡¡¡

  3. Robsp. #
    3

    @miquel Mayorga: evidentemente no, no puede. Lo que se puede recuperar es el IVA repercutido (en la factura) y no cobrado (porque el destinatario de la factura, que es el sujeto pasivo del IVA, no ha pagado la factura). El procedimiento administrativo para esa devolución es complejo y el sustituto del contribuyente (el que emite la factura) tiene que ingresar el IVA si o si, aunque sepa que no lo va a cobrar del contribuyente (el destinatario de la factura). Y luego le espera un largo camino para recuperarlo… ahí piden ayuda los empresarios en el caso ThC, porque se convierte en un perjuicio añadido… por cierto, parece que tu amigo alquila una vivienda, y eso va sin IVA…

  4. Miguel Ángel Mayorga #
    4

    Gracias Robsp# por tu acertada y clarificadora respuesta sobre el tratamiento del IVA.
    La verdad, es que no tengo ningún amigo jardinero que se llame Joan.
    Sólo quería mostrar con ironía mi desacuerdo con la acción del Govern, aunque lamento que de forma tan desafortunada