Bulos, mentiras, Gobierno, Guardia Civil, ultraderecha, ultraizquierda y nuestra democracia

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04 2020

Todos los políticos mienten en alguna ocasión, los hay que lo hacen a menudo e incluso existe uno, Pedro Sánchez, que no dice verdad excepto cuando se equivoca. Pero eso no quiere decir que creen bulos. Según la RAE un bulo es “noticia falsa propalada con algún fin”. Mientras que la mentira es “expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se piensa o se siente” o, en segunda acepción, “cosa que no es verdad”. Existe, pues, un matiz importante entre los significados de ambas palabras. El bulo requiere de forma implícita de la voluntad de falsear algo para presentarlo como veraz con intención expresa de conseguir, más allá de la mera construcción de la mentira, un objetivo ulterior oculto. Los políticos democráticos mienten pero, en general, no fabrican bulos.

Por otro lado, de entre los bulos que hoy pululan por las redes sociales los hay sobre todo de dos clases. La inmensa mayoría responde a la voluntad de un idiota que se le ocurrió crearlo. A éstos no hay que hacerles caso por mucho que se viralicen. Son inocuos. Su recorrido es corto y sus efectos se limitan, como mucho, a los ingenuos que pudieran leerlo y creérselo. Sin más. Pero hay otros que son en verdad peligrosos. Y no sólo porque engañen a los que los leen y se los creen sino sobre todo lo son para el conjunto social o, mejor dicho y peor todavía, para el normal funcionamiento de las instituciones democráticas.

Estos últimos son los bulos que son “propalados con algún fin” que responde al interés oculto de una organización. Sea ésta política, institucional, económica, religiosa o de cualquier otra naturaleza. Hoy en día este tipo de bulos son parte de la permanente y soterrada guerra de propaganda que existe en las redes. Hace poco, el 19 de marzo, un portavoz del comisionado de Exteriores de la Unión Europea señalaba al Kremlin como responsable último de los bulos que en relación al coronavirus se estaban expandiendo por redes sociales con el objetivo de minar la credibilidad de todos los europeos en general respecto de la Unión así como de los nacionales de cada país en relación a sus gobiernos. No era ninguna equivocación ni exageración. La UE ha creado una comisión de seguimiento de bulos, de la que informa en una web, para desmentirlos. No sólo es Rusia la que está tras esa estrategia de erosión de las democracias occidentales. También existen webs de ultraderecha y de ultraizquierda que se dedican a los mismo, cada cual según sus intereses. 

Cuando se conoció que la Guardia Civil había sido encargada por el Gobierno de Pedro Sánchez de hacer el seguimiento de los creadores de bulos que mediante el ataque al Gobierno atenten contra el interés del Estado español en plena pandemia de coronavirus se armó la Marimorena. Y no es extraño. Porque Sánchez ha convertido en un prodigio de transparencia al “plasma” Mariano Rajoy y, además, tiene de vicepresidente a un comunista que, al igual que los fascistas, por definición ideológica no cree en la libertad de expresión, ni en ninguna otra de las que él llamaría, despectivamente, “liberales” y que son la esencia de toda democracia. De hecho es imposible ésta sin aquéllas. Sumado esto a la deplorable estrategia de comunicación del Ejecutivo, es comprensible, pues, que al conocerse la misión encargada al instituto armado se levantaran tantas y tantas críticas. 

Bien está que se critique por falta de transparencia al Gobierno del PSOE matrimoniado con la izquierda radical, uno de los más opacos que ha tenido España, pero no confundamos esto con la imprescindible necesidad de que el Estado se defienda -como lo hacen todos los demás democráticos– ante los propaladores organizados de bulos cuyo fin es atacar a nuestro Estado, o sea a nuestra democracia. Que los hay. Y muchos. 

Y contra este tipo de agresores a nuestro sistema tienen que actuar los servicios de inteligencia y policía. Claro que sí. Esto no se trata de libertad de expresión sino de imprescindible defensa de la democracia. Es verdad que es muy difícil perseguir legalmente a los creadores de estos bulos pero al menos sí se les puede contrarrestar identificándolos y dejándolos en evidencia pública. Como hace la UE con Rusia, por ejemplo. Pues de eso se trata. Que lo haga la Guardia Civil, la Policía, el CNI o todos a la vez da igual. Hay que hacerlo. Porque no es ninguna broma. Ellos van a por nuestro sistema democrático. 

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Miquel Payeras

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El comentario superior es el más reciente

  1. Bulos y otras perversiones #
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    Por completo de acuerdo en combatir bulos destructores, especialmemente si vienen de Rusia, China, o USA. Todos ellos interesados en romper una UE que por otro lado y por sí sola, ya hace aguas por todas partes debido al dominio absoluto y el daño que ejerce Alemania sobre los demás países miembros. Creo que tanto CNI como Guardia Civil y CPN se están empleando a fondo en éste cometido. Pero los ataques a la democracia no sólo vienen de los bulos: muchos gobiernos tambien colaboran. Como demuestra el reciente Auto de nuestra Audiencia liberando a un detenido por saltarse el confinamiento (una falta administrativa sancionable bajo multa) a quien se aplicó nada menos que el derecho penal (e ingreso consiguiente en prisión durante un mes).
    Al respecto conviene leer el ensayo del matemático y filósofo americano Eisenstein, “The Coronation”, sobre todo lo que esconde el coronavirus: impecablemente bien informado y con datos a manta; aunque su conclusión final sea un tanto infantil sobre el mundo rosa que propugna, el resto del ensayo es impecable sobre lo que aporta del entorno virico y lo que nos estamos jugando.

  2. Angelcaido #
    2

    A mi lo que mas me preocupa es que los encargados de MARCAR contenidos a FACEBOOK para su eliminazción también de WhatsApp sean ENTIDADES DE RECONOCIDA SIMPATÍA de la IZQUIERDA….Eso es malo para cualquier democracia

  3. Miguel #
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    Lo increíble es la falta de coherencia de este Gobierno ya que es el mayor propagador de bulos y fábrica de propaganda. Como la última noticia respecto a los tests, el Gobierno da nota de prensa a la OCDE y luego la publica el Financial Times, y luego el presidente dice que el Financial Times dice que España….es increíble!! Y ni se sonroja, pero al final una mayoría sectaria se lo cree y lo da como dogma de fe porque todos los que no opinan igual son fachas, ultras o cualquier calificativo que se les ocurra.
    En fin la seguridad, evidentemente es muy importante pero NO una excusa para cercenar la libertad de expresión en aras de un mundo unidireccional que nos puede llevar a una ceguera política que justifique todo el sectarismo gubernamental sin posibilidad de crítica.
    Y ustedes los periodistas, a pesar de sus ideologías, deberían ser los más objetivos posible porque también tendrán su grado de responsabilidad cuando escriben literariamente o no objetivamente.

  4. Reberte #
    4

    Y la derecha privatizadora liberalcatólica y la ultradercha loquis que dices de eso, ¡¡que vienen los rojos!!

  5. Vdmix #
    5

    Gobierno de Ratas….estáis destrozando este país…. pero os queda poco…TIC TAC…viva España….

  6. Carlos #
    6

    ¿qué más se puede decir? La Guardia Civil y las administraciones en general deben centrarse en organizar grandes equipos de rastreadores, personal que investigue cada nuevo caso de contagio para saber con quiénes ha estado en contacto hasta su descubrimiento para ayudarles a pasar una cuarentena segura para ellos y para proteger a los más vulnerables a esta enfermedad. Gracias por el artículo.