El virus, las estupideces, la sociedad infantil a lo Disney y el coste humano y económico

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04 2020

Habrá mayores estupideces, desde luego, pero no es de las que se quedan cortas la de utilizar el vocabulario militar para referirse a la campaña en marcha para intentar hacer frente a la epidemia de coronavirus. No, no es una guerra. No existe enemigo al que ver ni contra el que luchar. De un virus hay que curarse y vacunarse para que no volver a padecerlo, si es que se puede. Al enemigo se le mata o, al menos, se le rinde. No existe ninguna pandemia a la que se haya vencido ni rendido. Nunca. Lo único a lo que podemos aspirar es a controlarla, como mucho, a través de medicamentos y sobre todo con la vacuna que para este caso no estará lista antes de un año, como poco. 

El habitual final de las graves pandemias conocidas ha sido el silencio del virus. Sin que se haya acertado a explicar el por qué exacto. Como pasó con la más virulenta conocida: la de la gripe “española” de 1918, que se alargó más de un año y se manifestó en tres oleadas: de marzo a julio de 1918, de septiembre a diciembre del mismo año y de febrero a abril de 1919, siendo la segunda la más letal, matando en conjunto a unos 50 millones de personas en todo el mundo. Es pertinente el recordatorio por lo que ahora padecemos y al ver todos estos anuncios ridículos de vuelta a la “normalidad”: no ocurrirá tal cosa antes de que exista la vacuna. Mientras tanto ni habrá turismo de masas ni volveremos a nuestra cotidianidad. Así que calculen ustedes la intensidad de la caída económica que padeceremos – sobre todo en Baleares, debido al monocultivo turístico – y cuánto nos falta para volver “a lo de antes”. 

No son menos ridículas esas invocaciones al “juntos lo venceremos”, los cánticos en balcones de “Resistiré” y demás chorradas que tanto gustan y que son propias de una sociedad peligrosamente inclinada a un comportamiento infantil, en la que hay una considerable porción de sus ciudadanos que parecen creer que la vida es una mera transposición a la realidad particular de cada uno de una película de Walt Disney: que si se quiere se puede, que se tiene derecho a ser feliz, que si se persiste el éxito llega… o que si se lucha contra un virus se gana. Pues no. No es así. Nunca lo ha sido. Y no será diferente esta vez. 

No tenemos forma de adaptarnos a una enfermedad infecciosa tan nociva hasta disponer de medicación efectiva y vacuna. Pero como no queremos aceptar que es así, alentamos la toma de decisiones equivocadas que, en cualquier caso, no buscan la “victoria” ante el virus -imposible– sino preparar el sistema sanitario. Más allá de eso no hay nada más. Toda esta retórica belicista del Gobierno, medios de comunicación y feriantes del espectáculo televisivo es una estupidez como un piano. No vamos a ganar nada y mucho menos a un puñetero virus que nos está matando de forma masiva y seguirá matando hasta que exista una cura individual efectiva y una vacuna para prevenirlo. O, en su defecto, como pasó con la pandemia de gripe de 1918, hasta que infectó y mató tanto que funcionó el contagio de grupo: o sea, hubo tantos afectados que el “bicho” dejó de “comernos”. Es lo máximo que no es dado conseguir. Que ya sería la hostia, sin duda. Pero todo eso de los balcones, anuncios pagados de los gobiernos -regionales y nacional– para elevar la “moral de combate” y demás tonterías no va a servir de nada, excepto, quizás,alimentar el espectáculo televisivo.

Cuando se tengan todos los datos será el momento de analizar las cuestiones esenciales: si el coste económico – bestial – que vamos a padecerno hubiera sido mucho menor con otro tipo de medidas; si no hubiera sido mejor asumir un coste de vidas como inexorable y aceptar el virus como parte de la cotidianidad social mucho antes, aunque ese coste humano hubiera sido algo mayor del que tendremos que lamentar… Son cuestiones incómodas, cierto, pero es que la historia nos enseña que son éstas las que habrá que valorar y no las fantasías gubernamentales y mediáticas que tanto gustan ahora debido a la incapacidad mayoritaria de comportarnos como adultos y aceptar que no todo tiene solución en esta vida y, sobre todo, que ésta no tiene nada que ver con una peli de Disney. 

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Miquel Payeras

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  1. Aliens #
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    Hombre, Miquel. Esto no es Escandinavia ni Alemania, tenemos una mentalidad aparentemente más informal, pero también más vital. Para bien o para mal somos así. Tiene sus ventajas y tambien sus inconvenientes –para muchos, más de lo segundo- . Muchos que hemos vivido fuera añoramos la seriedad en todo y la rapidez en reaccionar que hemos visto. Tienes razón en lo que dices sobre la evolución de ésta pandemia, entre otras cosas porque esa es la postura de la ciencia y lo real. Pero… te gustaria estar entre el “coste inexorable” al que aludes, o que estuviera en él algún ser muy querido por tí?. El virus es ineficiente: no le interesa matarnos, porque él muere con nosotros, sino colonizarnos y parasitarnos. Puede que eso explique el porqué de alguna “desaparición”: se ha mutado y adaptado para ser un buen parásito. Pero antes de que ocurra tanto nosotros como él, salimos perdiendo.

  2. inconformista #
    2

    Si tiene razón no sé si esta vez después de la tormenta vendrá la calma. Si será peor. El virus ya se queda y no se irá y sobrevivirán los más fuertes. Tal vez no estamos preparados, no lo sé, nos parecía como una película de ciencia ficción. También los medios de televisión hacen su agosto.
    Y no decir países como Méjico, Brasil y Ecuador; y tantos otros que al mencionar me quedaría corta, tienen que salir a trabajar. Si no trabajan no comen y se mueren de hambre. Si salen a trabajar a lo mejor se ponen enfermos, mueren o lo que es peor pueden poner en riesgo a otras personas. No sé si es ser egoísta. Pero en la supervivencia del ser humano todo vale desde los principios del tiempo.
    Entonces nosotros egoístas nos olvidamos de los invisibles, los que no tienen nada y tienen que salir a ganarse a buscarse la vida como sea. La vida por circunstancias de la suerte de haber nacido en un lugar a otro no te da más alternativas. Entonces uno se la coge a suerte, como si una lotería se tratara, pero aquí no es el dinero el ganador, sino comer o enfermarte por el coronavirus. Uno decide cuando el estomago de ruge y tienes criaturas que alimentar.
    También nos olvidamos del hambre, el cambio climático y las guerras que hay en el mundo. Yo creo que se muere más gente en el mundo de hambre y guerras que no el coronavirus.
    Mientras tanto aquí nosotros intentamos seguir con una vida normal, más vale a sí le quitas importancia al asunto..
    No hay mal que por bien venga.

  3. Honorato #
    3

    «Cuando se tengan todos los datos será el momento de analizar las cuestiones esenciales: si el coste económico – bestial – que vamos a padecer no hubiera sido mucho menor con otro tipo de medidas; si no hubiera sido mejor asumir un coste de vidas como inexorable y aceptar el virus como parte de la cotidianidad social mucho antes, aunque ese coste humano hubiera sido algo mayor del que tendremos que lamentar…»
    ¿Lo he leido bien? ¿Lo he entendido bien?

  4. 4

    No puedo estar más de acuerdo, lo que necesitamos es una mentalidad crítica, que de alguna manera nos deje de aplaudir en los balcones y nos transporte a la realidad,una realidad que cuando la hemos expuesto nos han llamado anti-sociales.Debemos recobrar aquella cordura,analitica…y dejarnos de gilipollezes de Disney…pero estoy convencida que nuestras palabras, no son bien recibidas…implican pensar…y ahora mismo solo queremos aplaudir

  5. Tomeu #
    5

    Aunque a muchos les cueste aceptarlo … La muerte es algo inherente a la vida. Todos hemos de morir. Una vez aceptamos esto, lo demás carece de importancia.

  6. José #
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    Enhorabuena por tú valentía. Al fin alguien dice lo que muchos creeremos. Gracias

  7. Maktub #
    7

    Si se hubiera asumido lo inexorable, en un país tan extremadamente sociable y quemado por el sol, como es España, donde la efusiva vida transcurre no en interiores sino en calles, bares de tapas, restaurantes, estadios, polideportivos y centros de ocio varios, el coste en vidas no hubiera sido “algo mayor” sino bastante superior. Realmente muy superior. Baste ver lo que ha ocurrido con los lugares actualmente de mayor concentración personal, como las residencias de ancianos. La OMS ha dicho, si hemos de creer en sus cálculos, que si el confinamiento español se hubiera decretado sólo una semana antes, se hubieran ahorrado 60.000 muertes. Hasta el Guardian nos recriminó la tardanza en reaccionar. Algo evidente. Y lo peor: si hubieramos optado por la economia a secas, el colapso sanitario hubiera sido absoluto, aún con más muertes. Conviene recordar que nuestra sanidad está en mínimos desde que Alemania decretó los recortes a España para salvar la banca (aquel glorioso “Memorandum de Entendimiento” que Rajoy firmó alegremente, nos ha llevado a donde estamos, entonces sí que se primó la economia sobre la sanidad. En lugar de dejar caer a las malas empresas sin ayudarlas. Lo que amplificó la deuda pública hasta extremos imposibles cuando teníamos proporcionalmente la mitad de la alemana. Muchos muertos actuales podían haberse evitado). Así que ya partíamos con mucha desventaja. El esfuerzo ahora es enorme. Y su coste inmenso, tanto en euros como en vidas

  8. Marco #
    8

    El plan es tomar una serie de medidas incoherentes, tales como permitir vender tabaco y aglomeraciones en los estancos , permitir en definitiva factores de riesgo como fumar, las fallas el 8 marzo y prohibir actividades saludables como pasear en solitario al aire libre lo cual es beneficioso para la salud,No necesito que un niñato como Sanchez me encierre en mi casa y me eche a la policia encima como en tiempos de Franco por el mi salud, yo se lo que es bueno y lo que es malo, ya esta bien de tratarnos como niños, arruinar el pais pasando del extremo del extremos de permitir el 8 marzo y las fallas a pasar al extremo contrario con la estrategia de luego pedir que nos rescaten aquellos paises cuyos politicos no se han dedicado a engañar al pueblo, encerrerles sino que a gestionar y a trabajar por ellos.

  9. rafael #
    9

    El golpe económico no depende de nosotros. Depende del resto de países que vienen a veranear aquí. Vivimos del turismo. Y da igual lo que hubiera hecho el gobierno : no depende de nosotros. Da igual se hubiéramos decidido sacrificar a la población de riesgo. Porque lo que importa es la población de riesgo del resto de países, y sus medidas de confinamiento, lo que permitirá o no viajar y hacer turismo, no de lo que decida el gobierno.

  10. Marco #
    10

    Hoy en la prensa:
    España pide a la UE un fondo de reconstrucción de 1,5 billones basado en subvenciones

    Esa es la magnifica estrategia del gobierno, encerrarnos tirar la llave y pedir dinero a papa UE

  11. piruli #
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    Se aplaude al personal que se está jugando el tipo en primera línea: médicos, enfermeras, policías, cajeras de supermercado, personal de farmacia… Se aplaude para darles ánimo, pero también se aplaude para dar ánimo a la población que está en sus hogares y puede participar de un gesto que les proporciona estímulo y una sensación de estar juntos, cosa que ahora hace falta más que nunca, precisamente porque no podemos estar juntos a corta distancia. Es una necesidad psicológica que me parece imprescindible.

  12. Indignada #
    12

    Te veo un poco amargado, querido. La sarta de lugares comunes y de obviedades que escribes no aportan nada. Cero. Mezclas el análisis de las formas ( lenguaje bélico, aplausos…) y el fondo del asunto. En este caso, me parece que lo menos importante es si la pedagogía de gestos institucional ha sido la acertada o no. O si la pedagogía espontánea de la ciudadanía a las 20 hs es de tu gusto o no. El problema, todos lo sabemos, es otro. Naturalmente que el quid de la cuestión está en la búsqueda de una vacuna y de un tratamiento médico específico. No me digas?
    Pero subestimas el dolor de los muertos y de los vivos, que tienen nombres y apellidos, uno a uno, subestimas que el sistema sanitario tiene nombres y apellidos y que dar por buena una carnicería, sí he dicho carnicería, sería un delito.
    La mal llamada “ gripe española” de 1918 se hubiera quedado corta.
    La sociedad no necesita en este momento gurús sino valentía y arrimar el hombro para afrontar lo que queda. Que será mucho. Entretanto, me parece maravilloso que la ciudadanía agradecida pueda seguir saliendo a los balcones o a la puerta de su casa. Tristes y amargados los ha habido siempre.
    Un placer.

  13. Roberto #
    13

    Que este sistema socioeconómico fomenta desde hace décadas la idiotización de la sociedad con desinformación institucionalizada, con leyes «sobreprotectoras», con el fomento y abuso del uso de redes sociales, con control a través de los omnipresentes teléfonos móviles «inteligentes, con un sistema educativo que sólo favorece a las élites y con la utilización del miedo como arma de manipulación masiva, es un hecho contrastado continuamente en todo tipo de momentos y situaciones. Cuanto más imbéciles somos más fácilmente controlados seremos. Esto funciona desde siempre (el «pan y circo» de los romanos, por ejemplo), pero es cierto que en un mundo altamente tecnológico como el actual, donde todos llevamos uno o varios chips en el bolsillo, pasamos de ser simples idiotas a una manada de borregos sin criterio propio que dan por válido todo lo que ven en una pantalla, del tamaño que sea (porque además sólo ven, ya casi nadie lee, y con la información meramente visual, encima, se puede manipular más fácilmente…).

  14. Pantuflo #
    14

    Hay Miguelito, Miguelito… qué solito estás

  15. Marco #
    15

    El Gobierno quiere forzar el regreso del fútbol antes del fin del confinamiento

    El fútbol. el tabaco y los toros. las prioridades son las prioridades.

  16. 16

    No echáis en falta a los mosquitos?