Entrada etiquetada ‘Bosch’

Los sumisos de Bauzá

11

05 2013

El presidente Bauzá evalúa como mayor mérito de los nuevos consejeros de su gobierno la fidelidad. De lo cual cabría deducir que los que ha expulsado del Consejo de Gobierno no le eran fieles. Evidentemente si así se dedujera no se acertaría. Porque Simó Gornès, Josep I. Aguiló y Rafael Bosch fueron fieles al PP y a Bauzá. Pero se entiende: el presidente no quería decir fieles sino sumisos. Y eso sí que no lo fueron los consejeros destituidos de sus cargos.
Gornés se ha ido del gobierno de Bauzá porque el presidente le ofreció ocupar la consejería de Educación y él se negó. No quería cambiar la cómoda gestión en Administraciones Públicas por la muy caliente y complicada Educación. El presidente le dijo que vale, y al cabo de unos días volvió a citarlo para comunicarle que en efecto entendía que no quisiera ir a Educación, pero que tampoco se quedaba en Administraciones Públicas, ni en ningún otro sitio: lo echaba. Así le pagó la negativa a ir donde le había ordenado.
La historia de Aguiló y Bosch es algo diferente pero comparte con la de Gornès la fobia de Bauzá a que le lleven la contraria. El de Economía le advirtió mil veces que los nuevos impuestos traerían más problemas que recaudación, pero el presidente, erre que erre, que los quería, y ya. Hasta que la presión de las grandes superficies le ha llevado a pensárselo mejor. A la sazón le salió la rabia por las advertencias de Aguiló, que demostró tener razón contra el criterio de Bauzá. Hala, pues: a la calle.
Y Bosch, qué decir de él. Se atrevió a no cumplir las órdenes de poner la política educativa en línea con los delirios anticatalanistas del Círculo Balear, la minoría delgadiana del PP y satélites varios. Y a pesar de haber levantado la irritación catalanista, de nada al cabo le valió y Bauzá lo ejecutó sin miramientos.
El resumen de todo lo acontecido es simple. Bauzá no quiere un gobierno de consejeros fieles pero con criterio sino más bien un grupo de sumisos que harán lo que sea que les mande.

El “balear”, el Círculo y Bauzá

12

04 2013

A instancias de la organización anticatalanista Círculo Balear, el presidente José Ramón Bauzá se ha metido en otro berenjenal lingüístico. Según un representante de esta asociación por la ignorancia, tras reunirse con Bauzá y con el conseller Rafel Bosch, el próximo curso escolar el Govern impondrá libros de texto en “balear”.
La libertad de expresión tiene estas cosas. Que hay que respetar el derecho a decir tonterías, como ésta. No hay problema. Lo peliagudo empieza cuando es un gobierno el que acoge y de alguna manera asume estas idioteces. Es verdad que Bosch, avergonzado, explicó con posterioridad que de “balear” nada de nada, que a lo sumo lo que hará será pagar –hasta 70.000 euros, nada menos- para que los libros de texto introduzcan palabras de las modalidades insulares del catalán. Ningún problema tampoco por esta parte. Aunque ya hay libros que lo hacen y, sobre todo, profesores que se preocupan de ello. Pero bueno, si Bauzá se queda tranquilo, pues vale, que tire 70.000 euros y que respire hondo.
El problema no es éste. Porque nadie está en contra –digan lo que digan los talibanes del Círculo y allegados- de las modalidades insulares. De hecho, aunque esos ignorantes no lo saben, cuando se estudia catalán –aquí y en Cataluña- en los niveles más altos se aprenden nuestras formas dialectales. Dicho sea de paso: escribirlas correctamente no está el alcance de mucha gente –como pasa con en todos los idiomas, por eso precisamente se inventaron los estándares- y ya me gustaría carcajearme con un texto escrito en presunto mallorquín por parte de esos ignorantes.
No, el problema, como decía, no es éste, sino esa obsesión enfermiza de Bauzá con el catalán. Mejor le iría si se dejara de idiomas –que no son su fuerte: él es el primero que no sabe que en mallorquín se dice “manco” y no “menys”, como siempre dice en perfecto catalán barcelonés- y se centrara en gobernar, que no ha empezado.
Como siga metiéndose en camisas de once varas va a conseguir crear en su partido un verdadero problema. Hasta ahora no ha pasado porque todo son cortinas de humo. Pero si cayera en la tentación de empezar a escupir de verdad al mallorquín y demás modalidades del catalán insular, tal y como le pide el Círculo antimallorquinista, se le rebotarían muchos.

La inmersión en catalán y el Govern

01

06 2012

El Govern de Bauzá tiene su política lingüística avalada nada menos que por el Tribunal Constitucional. O sea por la Constitución. La más alta magistratura sentenció que en Cataluña no puede haber ni inmersión lingüística ni la administración puede, en cualquier ámbito, dejar aparte el castellano. Así de sencillo: el monolingüismo en catalán de la administración pública es anticonstitucional. Y dado que según la Ley Orgánica del Poder Judicial (art. 5.1) los fallos del Constitucional crean normativa de obligado cumplimiento en todo el país, y los tribunales ordinarios están obligados a obligar a ese cumplimiento, aquello sentenciado para el caso catalán vale absolutamente para el balear. De hecho, siguiendo aquel veredicto ya se ha pronunciado una vez el Tribunal Superior de Justicia de Baleares, y también en varias ocasiones su homólogo catalán. Por este lado, pues, todo está meridiano: el Govern puede e incluso debe hacer lo que dice que hace. El problema viene cuando pretende ponerlo en práctica.
Porque ni siquiera hace lo que dice hacer. Por ejemplo en la libertad de elección de lengua por parte de los padres de niños hasta los siete años. La confusión de cómo aplicarla ha sido la norma –en esto están de acuerdo anticatalanistas y catalanistas: todo un logro por parte del Govern- y la chapuza su característica fundamental en la matriculación. Si la conselleria que dirige Rafel Bosch hubiera deseado contundencia, poco follón y claridad, hubiera optado por evitar que la matriculación se hiciera en los colegios, la hubiera asumido directamente y se hubiera preparado –con recursos materiales, humanos y económicos- para hacer frente a aquello a que supuestamente obliga. Sin embargo la dejadez irresponsable es tanta que incluso Bosch ordenó a los centros que se apañen cómo puedan, les dijo que no piensa enviarles más profesores, ni más dinero ni más recursos. En pocas palabras: pasa olímpicamente de la libertad de elección lingüística que dice pretender.
Es peor: allí donde no había problema, a partir de septiembre próximo los puede haber por culpa de Bosch, de su equipo y –no nos engañemos- de Bauzá que es el principal responsable de esa inmensa chapuza irresponsable que ha perpetrado el Govern.

Bauzá incumple con el catalán

04

12 2011

Ha sido el portavoz y consejero de Educación, Rafel Bosch, quien lo ha dejado claro. Que de lo prometido por José Ramón Bauzá contra el catalán poco se va a hacer. De lo estelar, aquello de la libre elección de lengua, casi nada: solamente en el periodo hasta los seis años. O sea, anecdótico. De lo otro, lo de la degradación del catalán de requisito a mérito para acceder a la administración el Govern sigue en sus trece. Aunque la reforma legal se anunció para septiembre, y la esperamos todavía. En el fondo esta reforma realmente no tiene la menor importancia –porque para atender al público el catalán seguirá siendo requisito- pero el retraso enorme que lleva da fe del poco entusiasmo que pone el Govern en estas cosas. En resumen: todo lo anunciado y repetidamente prometido por el PP quedará reducido a unas anécdotas sin importancia alguna. Pero que le habrán servido tácticamente: ahí está para demostrarlo la coincidencia de los anticalanistas del Círculo Balear y los catalanistas en criticar al Govern por su política lingüística. Justamente éste era el objetivo de Bosch y del PP inteligente: ponerse en medio de un extremo y de otro. Y así esperar a que se cumpla el objetivo estratégico: que el PSOE se deslice hacia las posiciones radicales catalanistas. Y así quedará fuera de la normalidad social. Es endiabladamente inteligente y visto cómo evolucionan las cosas parece que la estrategia le está saliendo bien al PP.

El Círculo, Delgado y el Govern

01

11 2011

Se queja el anticatalanista Círculo Balear, a través de un comunicado, de que el Govern no hace lo que prometió que haría respecto a la liquidación del catalán como lengua vehicular en la educación. Tiene razón, la benemérita organización que vigila las terribles amenazas que nos acechan, traídas por el pérfido catalanismo universal que nos quiere invadir. Se equivoca empero en focalizar su atención crítica exclusivamente sobre el pobre conseller de Educación y portavoz del Ejecutivo, Rafel Bosch. Quien se ha convertido en su bolo particular al que tira todas las bolas de acero. El Govern, todo gobierno, es responsable en comandita de lo que hace y por supuesto su presidente es el que más lo es, que es quien elige a sus consejeros libremente. No hay acciones aisladas, en un gobierno. Todas son colegiadas, sin menoscabo de la máxima responsabilidad que atañe a su presidente. Por supuesto que también pasa igual con el ejecutivo de José Ramón Bauzá. Claro que si el Círculo no intentara visualizar la atención crítica de todo el anticatalanismo solamente sobre Bosch, entonces quizá alguno de sus escasos correligionarios tendría que preguntarse qué hacen cobrando de ese gobierno “traidor” Carlos Delgado y Jorge Campos, adalides del anticatalanismo de boquilla más rampante de la región. Aunque, como se sabe, la ideología bien entendida empieza y termina en el cargo público. Faltaría más.

Lo de Bauzá y el catalán

11

09 2011

Lo del presidente Bauzá con el catalán no tiene arreglo. ¿Que le ponen un micro delante y le preguntan sobre el catalán?, pues él monta solito un guirigay de mil demonios. Es una habilidad como otra cualquiera. Qué se le va a hacer. El último ejemplo ha sido lo de Madrid. Lo de decir que el castellano es nuestra lengua y el catalán la cooficial en Baleares. Los catalanistas han puesto el grito en su cielo sacando de contexto lo dicho. Realmente el presidente, atendiendo a la literalidad de sus palabras, tenía razón porque hablaba con la primera persona del plural refiriéndose a todos los españoles. Otra cosa es que lo hubiera dicho en Palma: entonces hubiera sido una estupidez. De todos modos, cierto es que hay implícito en su mensaje un cierto si no menosprecio sí al menos poco interés para con la lengua histórica de esta región. Como siempre estuvo acertado, al día siguiente, el portavoz y conseller Rafel Bosch, al matizar lo dicho por Bauzá. Y añadió que a partir del próximo curso el castellano también será lengua vehicular en la enseñanza. Algo que con diferentes palabras ya había dicho varias veces. Pero así contenta al flanco ultra y anticatalanista del PP. Y en la práctica poco hará de lo que a ese sector le gustaría que hiciera. Poco y siempre progresivamente –o sea, largo me lo fiáis- y, de hecho, solamente castellanizando un poco más una parte de la educación privada. Que tras tanta proclama es éste el objetivo esencial: que los privados puedan hacer lo que quieran con el catalán. No hay más.