Entrada etiquetada ‘catalán’

Huelga lánguida

14

11 2013

El movimiento de profesores está languideciendo. Era lo que se podía prever. El seguimiento del día único de huelga “indefinida”, un viernes aislado, fue un enorme fracaso. No solamente por los efectivos de brazos cruzados, apenas la mitad, según el STEI, sino, sobre todo, por la mínima activación de la protesta ante la asamblea de alcaldes. Ni un tercio de los que se congregaban ante el Parlamento cada martes. ¿Qué está pasando?

Pues que quien decidió la huelga indefinida como primera medida de presión no tenía por objeto ganar la huelga. Lo dijo Lorenzo Bravo en una radio: “esto no es una huelga convocada por un sindicalista”. La crítica era nítida para sus compañeros de educación de la UGT y para el resto de sindicatos. Y en especial estaba dirigida a la Asamblea de Docentes, un ente que al estilo del 15-M y de cualquier otro por el estilo, supuestamente asambleario y autogestionado, tenía otros objetivos en lugar de los confesados. Porque una lucha sindical se gradúa. Ésta no. Lógico porque no era lo importante lo que se decía.

Esta movilización de los profesores ha tenido todos los síntomas de la agitación política. Ha buscado mucho más la foto que la verdadera consecución de los objetivos supuestamente reivindicados. Lo que importaba era parecer que se iban a conseguir y no obtenerlos. Tras el éxito mediático de la manifestación del 29 de septiembre, y luego de quince días de huelga “indefinida”, se buscaban excusas desesperadamente para definirla como acabada. Una semana más y sin obtener nada volvieron a clase. Luego convocaron a un día de huelga el viernes 8, a la vez que la Asamblea hizo público que lo que desea es que todas las clases sean en catalán, tal y como el PP siempre dijo que era de lo que se trataba y por eso definió la huelga como “política”. Ante estas nuevas circunstancias, la mayoría de docentes ha dado la espalda al movimiento. Normal.

¿Ha ganado el gobierno de Bauzá? La huelga sí, a la vista está y nadie puede negarlo. Sin embargo su TIL no se aplicará. Contra los que tienen que ponerlo en práctica es imposible implantarlo. Claro que esa “insumisión” que se ha anunciado será otro tremendo fracaso, porque toda insumisión implica actuaciones ilegales que la inmensa mayoría de profesores no perpetrarán, pero hay muchas maneras de boicotear dentro de la más estricta legalidad.
En cuanto a la parte de lucha sindical, que es la esencia de esta guerra del TIL, la Asamblea impulsó la huelga para cargarse al STEI. Cuando la Asamblea se convierta –si es que lo hace- en sindicato y se presenta como tal –o como órgano alternativo con firmas suficientes, si es que así es posible, que no lo sé- a las próximas elecciones sindicales veremos si ha conseguido su objetivo verdadero. Para evitar el desastre, el STEI se ha radicalizado y se muestra tan huelguista por nada como la misma Asamblea. A la fuerza ahorcan.

Por la banda estrictamente partidista del asunto, si alguien se cree que el TIL va a mover un voto a favor o en contra del PP es un ingenuo o está muy mal informado sobre cómo funciona la intención de voto. Otra cosa es que hasta ahora al PP le esté saliendo muy bien todo esto, porque con la ayuda inestimable de Francina Armengol está situando al PSOE dónde quería tenerlo. Aunque Aina Calvo parece que se ha dado cuenta y quiere dar otro rumbo a su partido. Claro que para eso tendría que ganar las primarias. Largo lo fiáis…

El TIL y las aulas incendiadas

23

06 2013

Los colectivos de profesores nacionalistas, así como los sindicatos, velan armas para el próximo mes de septiembre. Mes en el que comenzará el curso escolar, saludado por una huelga contra la imposición del decreto de Tratamiento Integral de Lenguas (TIL). Se pretende que el paro sea indefinido, pero, bueno, ya veremos, porque a 50 euros por día de huelga no creo que la indefinición en su fin se mantenga durante mucho tiempo. En cualquier caso, lo relevante es que una parte de la docencia pretende pararse para conseguir así que no se imponga el famoso TIL. Y el gobierno de José Ramón Bauzá está encantado de que así sea. Su objetivo –amén de blindar legalmente contra el catalán, como idioma único en la enseñanza, a una parte de la educación privada más elitista- está claro que es incendiar las escuelas. Ppor ura estrategia política doble. Por un lado: cuando el ajeno ataca, los propios, a pesar de sus diferencias, tienden a unirse. Por otro: acotar el posible crecimiento de UPyd a costa del PP, verdadera obsesión de Bauzá. Todo esto a parte, lo substancial es el incendio que está provocando en las escuelas.
Es verdad que la introducción del inglés en el sistema educativo, como lengua vehicular, es buena para los chicos. Pero el PP miente cuando dice que puede hacerse así como pretende. Es imposible. Y por ahí surge la evidencia: el inglés es mera excusa de circunstancia para el otro objetivo.
Vaya por delante que el PP tiene razón en cuanto a la justificación formal de su política lingüística, puesto que el Tribunal Constitucional –con su sentencia contra el Estatuto de Cataluña, en una jurisprudencia de obligado cumplimiento por todo donde existan dos idiomas oficiales- hace del castellano idioma lengua vehicular de toda la administración, incluida la educativa. Y más todavía: dice, taxativo, que el castellano también es lengua propia, junto al catalán, y que por tanto no puede haber monolingüismo en catalán. Así es la ley. Vale. Pero quien aplica toda ley tiene ante sí varias actitudes diferentes para hacerlo. Y es por aquí donde el PP de Bauzá ha buscado no el acuerdo, no el diálogo, sino el ataque directo contra el nacionalismo y el catalán. Y esto no es una cuestión meramente legal. Sino ideológica y política. Y por tanto se le contesta en los mismos términos.
No sé quién ganará políticamente esta guerra, aunque lo barrunto, pero desde luego quiénes van a perder serán nuestros chicos. Debería tenerlo presente el ganador. Porque su obligación es la contraria a lo que conseguirá.

El “balear”, el Círculo y Bauzá

12

04 2013

A instancias de la organización anticatalanista Círculo Balear, el presidente José Ramón Bauzá se ha metido en otro berenjenal lingüístico. Según un representante de esta asociación por la ignorancia, tras reunirse con Bauzá y con el conseller Rafel Bosch, el próximo curso escolar el Govern impondrá libros de texto en “balear”.
La libertad de expresión tiene estas cosas. Que hay que respetar el derecho a decir tonterías, como ésta. No hay problema. Lo peliagudo empieza cuando es un gobierno el que acoge y de alguna manera asume estas idioteces. Es verdad que Bosch, avergonzado, explicó con posterioridad que de “balear” nada de nada, que a lo sumo lo que hará será pagar –hasta 70.000 euros, nada menos- para que los libros de texto introduzcan palabras de las modalidades insulares del catalán. Ningún problema tampoco por esta parte. Aunque ya hay libros que lo hacen y, sobre todo, profesores que se preocupan de ello. Pero bueno, si Bauzá se queda tranquilo, pues vale, que tire 70.000 euros y que respire hondo.
El problema no es éste. Porque nadie está en contra –digan lo que digan los talibanes del Círculo y allegados- de las modalidades insulares. De hecho, aunque esos ignorantes no lo saben, cuando se estudia catalán –aquí y en Cataluña- en los niveles más altos se aprenden nuestras formas dialectales. Dicho sea de paso: escribirlas correctamente no está el alcance de mucha gente –como pasa con en todos los idiomas, por eso precisamente se inventaron los estándares- y ya me gustaría carcajearme con un texto escrito en presunto mallorquín por parte de esos ignorantes.
No, el problema, como decía, no es éste, sino esa obsesión enfermiza de Bauzá con el catalán. Mejor le iría si se dejara de idiomas –que no son su fuerte: él es el primero que no sabe que en mallorquín se dice “manco” y no “menys”, como siempre dice en perfecto catalán barcelonés- y se centrara en gobernar, que no ha empezado.
Como siga metiéndose en camisas de once varas va a conseguir crear en su partido un verdadero problema. Hasta ahora no ha pasado porque todo son cortinas de humo. Pero si cayera en la tentación de empezar a escupir de verdad al mallorquín y demás modalidades del catalán insular, tal y como le pide el Círculo antimallorquinista, se le rebotarían muchos.

Bauzá quiere fuego en las calles

25

06 2012

José Ramón Bauzá ha amonestado a Rafel Bosch, conseller de Educación, y a todo su equipo, por la tibieza demostrada, a su entender, en la aplicación de la política lingüística en contra del catalán. El presidente quiere más contundencia. Más leña al fuego, en definitiva. Por eso ordenó –y la filtración fue justamente así: ordenó; o sea, manu militari, como le gusta- que se intensifique la cruzada contra la lengua histórica isleña. De ahí que al conseller –hombre de formas más matizadas y pausadas- no le quedara otra que, si no quería dimitir, ponerse al tajo. Así que destituyó a la mayoría de los inspectores de la conselleria y en rueda de prensa, después del Consejo de Gobierno, anunció que el Ejecutivo ya estudia nuevas medidas para cambiar el statu quo lingüístico.
Ahora va a por el Decreto de Mínimos que establece que al menos, de ahí lo de “mínimos”, el 50% de la educación debe ser en catalán. Fue impuesto hace ya casi 20 años por otro gobierno del PP. Un paso adelante en la llamada normalización del catalán. Ahora el PP se lo quiere cargar, al igual que –mediante la reforma de la ley de Función Pública- a la esencia de la ley de Normalización Lingüística, también aprobada bajo un gobierno del PP.
Está claro que Bauzá no quiere que pare de ninguna manera la agitación catalanista de calle y en las aulas. Le gusta. Por eso la provoca todo lo que puede. Todos los cambios legales podría haberlos hecho mucho más rápidamente, buscando minimizar la reacción contraria. Para nada: él, en las antípodas de la responsabilidad. Lo quiere así. Con calles y aulas incendiadas.

El catalán, Delgado y Bauzá

29

04 2012

Tiene razón Carlos Delgado. El diputado y alcalde de Manacor Antoni Pastor sabía perfectamente cuál era la apuesta programática de su partido en relación al catalán. Y se presentó defendiéndola. Está claro que Pastor es crítico con Bauzá porque éste no lo hizo, como le había prometido, portavoz parlamentario. Así que por tanto es cierto: Delgado tiene razón. Sin embargo es una razón peligrosa por dos motivos.
El primero, más evidente, porque al reñir en público a Pastor asume, con su chulería característica, un papel que no le corresponde. Y de paso deja al presidente del PP y del Govern en muy mal lugar ante los suyos. Porque le resta autoridad. Recuérdese que en el último congreso Delgado perdió por el 30% ante el 70%. Como mucho ése es el apoyo interno a sus delirantes teorías lingüísticas. Su salida de tono por tanto puede haber molestado sobremanera a la mayoría clara del partido. Y por aquí aparece el segundo motivo por el cual su razón puede acabar por ser un serio error.
De forma explícita Delgado dice que ahora el PP está aplicando lo que él siempre ha defendido, en cuanto a la aniquilación del catalán –un idioma que en su versión mallorquina jamás perpetra el conseller: ya tiene bemoles que quiera parecer un ignorante-, e implícitamente se erige en el faro del partido por encima del presidente en la cruzada contra el catalán. Es un desprecio al presidente ante el –recuérdese- 70% de las bases que votaron a éste. Por mucho que Bauzá traicionara, que lo hizo, a los apoyos que le ayudaron a ganar el último congreso –los regionalistes Pere Rotger, Jaume Font, Antoni Pastor., o bien también José María Rodríguez, entre otros- y que después pactara con Delgado, que ahora éste saque pecho y se erija –al menos en la cuestión de cargarse el catalán- en comandante por encima del presidente, y éste consienta, es un error estratégico tremendo a los ojos de la mayoría del partido que derrotó a Delgado. Errores de esta naturaleza se pagan.

Delirio anticatalanista

29

03 2012

El pasado sábado la manifestación de la Obra Cultural Balear contra la política lingüística del Govern de José Ramón Bauzá tuvo una enorme asistencia ciudadana. Da igual cuántos fueron exactamente los que concurrieron. Está claro que no llegaron a los 50.000 que dicen los organizadores –en Mallorca es sencillamente imposible reunir a tanta gente, ni siquiera se concentran tantos para ver un partido de fútbol- pero desde luego es probable que se acercaran a los 15.000, o quizá algo más incluso. En cualquier caso, un éxito a la altura de las grandes ocasiones en las que las calles de la capital isleña han visto desfilar grandes manifestaciones.
No lo ve así sin embargo el grupúsculo ultraderechista Círculo Balear que al cabo de unos días emitía un comunicado en el que aseguraban que la manifestación de la OCB había sido ¡un fracaso! e incluso se permitían la licencia fantasiosa de comparar la concentración catalanista con una reunión anticatalanista suya, de hace un par de años, que, aseveraban, tuvo mayor seguimiento popular. El delirio es de tal magnitud que ningún medio de comunicación se ha hecho eco de la patochada. No obstante, servidor quiso confirmar, antes de escribir nada sobre el particular, que no había sido un exceso pasajero, producto de la rabia de ver cómo sus antagonistas manejan miles de personas cuando ellos apenas pueden con unas docenas, y por ello entré en su página web. Y allí en efecto se repite la sandez, y no contentos con ello los circulitos van y meten con calzador dos fotos que supuestamente “prueban” su mentecatada.
El hecho no tendría mayor importancia si no fuera porque el Govern, todo un gobierno, que se dice pronto, se alinea con estos circulitos capaces de estas patochadas. El PP tiene todo el derecho del mundo a poner en marcha la política lingüística que crea más oportuna, incluso cambiando leyes si le place. Pero que el partido mayoritario de esta tierra, que tiene la responsabilidad de gobernarla, forme al milímetro con el desvarío ideológico que padece esta organización, capaz de publicar semejantes disparates, deja en evidencia carencias muy graves en quienes nos gobiernan.

Bauzá, el catalán y la ley

14

03 2012

José Ramón Bauzá y sus muchachos siguen a los suyo. Improvisando medidas de degüello presupuestario, improvisando con resultado desastroso la gestión en la sanidad pública y lo único que no improvisan es toda la tontería del catalán. Y les sale de la forma que ellos entienden como bien: el próximo día 25 la Obra Cultural Balear (OCB) sacará a la calle, en Palma, algunos miles de manifestantes contra la anunciada reforma legal del estatus de la lengua histórica de esta región. Ha habido más de 12.000 alegaciones particulares. Que se dice pronto. Muestra de la capacidad de movilización de la OCB y a la vez de la irritación que produce esa actitud provocadora de los Bauzá y Cía. Sin embargo el presidente sigue erre que erre y –seguramente- después de las fiestas de primavera va a intentar aprobar en el Parlamento la reforma legal que degrada el catalán de requisito a mérito para entrar en la administración. Aunque como no se convocarán oposiciones poco efecto práctico va a tener. No obstante lo que encrespa es esa obcecación enfermiza contra el catalán. Es sin duda una cortina de humo para intentar que se note lo menos posible la infinita incapacidad de Bauzá en la dirección de la administración autonómica, que le viene más que grande: es como poner a uno que recién ha obtenido el titulín para llevar barca al puente de mando de un portaviones. En parte sí, es eso. Pero también es una idea fija del presidente y de su reducido círculo de hierro. Odian todo lo que sea catalán. Así de simple. Les sobra. Pero se equivocan. Mucho. No saben hasta qué punto. Y como todos los que les han precedido en el empeño, fracasarán. Por supuesto.

Alegaciones y votos catalanistas

25

01 2012

Unas 10.000 alegaciones se han presentado contra la anunciada reforma de la ley de Función Pública. La que degrada el catalán de requisito a mérito para acceder a la administración y que revoca varias otras situaciones legales de la lengua histórica isleña en nuestra Comunidad. Son muchas alegaciones. Así que hay que concluir que ha sido un éxito de la Obra Cultural Balear (OCB), la entidad que ha canalizado esta protesta contra el Govern de José Ramón Bauzá. Está claro que la entidad antónima de la OCB, la anticatalanista Círculo Balear, no conseguiría esas 10.000 alegaciones contra cualquier ley catalanista ni siquiera regalando champagne –porque cava, como se sabe, tienen prohibido beber: por catalán-. El éxito catalanista es pues completo. ¿Completo? Quizá no tanto si uno se fija en cuántos votos obtuvo el catalanismo político balear (PSM Mallorca, PSM Menorca, ERC, Convergència, Unió Menorquina y Entesa Nacionalista i Ecologista d’Eivissa) el pasado 22 de mayo, en las elecciones autonómicas. Casi 59.000. Es decir que más del 83% de los votantes catalanistas no han considerado necesario alegar nada contra lo que, por otro lado, se dice que es el más grave atentado contra el catalán jamás perpetrado en democracia. Vale que una cosa es votar y la otra participar en un acto así, que requiere mucho más esfuerzo que el mero sufragio. Pero aun siendo esto verdad, si el catalanismo realmente considera una cuestión de supervivencia de su razón de ser –el idioma- el oponerse activamente a lo que prepara el PP, ¿no resulta extraño ese enorme desequilibrio entre votantes y alegadores?

¿Rebelión por el catalán en el PP?

16

01 2012

¿Hay una rebelión interna, por sorda que sea, en el interior del PP contra las tonterías lingüísticas de Bauzá y su círculo de hierro? Mucha gente cree que sí. Que el descontento del alcalde de Manacor, Antoni Pastor, que podría ser expulsado por su actitud beligerante contra la degradación del catalán, de requisito a mérito para acceder a la administración, es solamente la punta del iceberg. Y que tanto si hay expediente y expulsión de Pastor como si no, el destino de un parte significativa de los llamados regionalistas del PP será acabar en la Lliga de Jaume Font. La cual parece estar atando cabos con la Convergència de Josep Melià para unir sus dos embarcaciones naufragadas, y a ver si siendo una sola pueden emerger.
Yo no veo tal rebelión, de momento. Pero si es verdad que Bauzá y los pocos dirigentes que le rodean no parecen entender muy bien ni lo que es el PP ni, mucho menos, la compleja sociología mallorquina y balear. Bauzá lleva siete meses y poco o nada ha hecho en este tiempo. Está claro que usa la cortina de humo del catalán para desviar la atención de la ley de más privilegios para los hoteleros. Sin embargo, la insistencia de este hombre en dar la paliza con lo del catalán es como aquello de “tanto va el cántaro a la fuente”. Vamos, que si sigue dando la tabarra, metiendo el dedo en el ojo a tantos militantes conservadores con lo del catalán, llegará el momento en que realmente algo se rompa.
El PP nunca ha perdido votos anticatalanistas, o no al menos de forma estadísticamente significativa. Por una sencilla razón. Los Delgado, Campos y escasa compañía no pesan electoralmente nada. Por eso, precisamente, nunca han querido irse. Bueno por eso y por supuesto por los cargos y otras prebendas. Y hasta hoy tampoco ha perdido ni un voto regionalista, por la misma razón y porque en mayo pasado Font no fue capaz de activar nada por este lado. No obstante, como siga así Bauzá puede costarle caro. En el PP hay muchísimos más regionalistas que anticatalanistas. Gracias a ellos -y a Rodríguez- ganó el congreso. Parece haberlo olvidado.

Isern, el catalán y el abucheo

02

01 2012

De forma espontánea un numeroso grupo de ciudadanos protestó airadamente contra el alcalde Mateo Isern cuando éste, en la fiesta del 31 de diciembre pasado, cambió de idioma en su discurso. Del catalán inicial mudó al castellano. En ese instante se montó la de Dios es Cristo y el regidor no pudo acabar su discurso, tal era el griterío que profería improperios varios contra él. El jefe consistorial, visiblemente molesto, dio por acabado su discurso recriminando la actitud del personal levantisco. No acabó ahí la cosa, pues, según las crónicas publicadas, el jefe de la tropa pesemera se enzarzó con uno de los mariscales locales de la conservadora en una agria discusión sobre quién provocaba a quién a cuenta de los idiomas. Hay que reconocerle al PP que si su objetivo con todas estas tonterías del catalán era irritar a una parte de la ciudadanía lo ha conseguido. A fondo. En el espectáculo anticatalanista que montan cada dos por tres los conservadores brilla con especial estulticia la estupidez de hablar en público ratito en catalán, ratito en castellano. Para, se supone, así ejemplificar su bilingüismo. Realmente son ganas de tocar los bemoles. No me extraña nada que haya gente –y no precisamente de la cuerda radicalizada de las falanges pancatalanistas- que esté ya hasta la coronilla de gansadas por el estilo y consecuentemente, como ocurrió el 31 de diciembre pasado, estalle cuando tiene la oportunidad.