Entrada etiquetada ‘Matas’

Matas y Munar: ¿pasado?

Unos van entrando a la cárcel. Uno tras otro, en un goteo que amenaza con seguir durante mucho tiempo. Otros están a la espera. Y no son pocos.
Da igual. No pasa nada. El Govern actual del PP actual se limita a descolgar el cuadro de Jaume Matas en el Consolat de Mar que conmemoraba su paso al frente del ejecutivo. De Josep Juan Cardona no hay retrato que descolgar, así que nadie dice nada. El PP se lo mira todo –con la excepción de Miquel Ramis- como quien ve llover.
No es diferente a lo que pasa con los ex dirigentes de UM. Maria Antònia Munar, que lo fue todo, ahora comparte prisión con Bartomeu Vicens –enchironado desde hace tres años-, con su antiguo delfín Francesc Buils, con su ex amigo y ex adversario interno y ex aspirante a alcalde de Palma Miquel Nadal… y los que se les unirán, a juzgar por la cantidad de ex colegas que están imputados en graves casos. A pesar de la evidencia y de las acusaciones de la fiscalía asumidas por jueces –que fueron una “organización ilícita”- nadie, absolutamente nadie -¿dónde están los demás dirigentes no imputados, los militantes, los defensores de aquel partido?- quiere ya recordar a UM, nadie dice ni pío. Especialmente los que la crearon, que fueron los del PSOE.
Matas, Munar, Nadal, Juan y compañía no han sido unos meros políticos. Han sido presidente del Govern, del Consell de Mallorca, del Parlamento, consellers… Y están en la cárcel o a la espera de entrar en ella. Y sin embargo nadie dice nada. No ya en sus partidos, o sus antiguos aliados, o sus ex seguidores… No, me refiero también y especialmente a las cohortes de asociaciones –patronales, sindicatos, grupos culturales, deportivos, de viejos…- y gentes –premiados, obsequiados, agasajados…- que se relacionaron entusiasmadas con todos ellos y que ahora con su silencio parece que creen que borran el pasado. Y nadie les demanda que lo recuerden. Aunque solamente sea para no repetirlo.

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05

08 2013

Bauzá y el cemento

Tras las provocaciones con lo del catalán, llega el momento de provocar con el cemento. Con el hotel supuestamente de Es Trenc –que no es ahí exactamente donde estará sino en Sa Ràpita, pero bueno: así ha quedado ya bautizado-. Por supuesto la izquierda y el ecologismo, como en su caso el catalanismo a cuenta del idioma histórico, han entrado al trapo. Esquerra Unida convocó una concentración de protesta in situ a la que acudieron aproximadamente medio centenar de personas y que, al estilo de los organizadores de todo acto de calle, los multiplicaron por ocho. Qué más da cuántos eran. Lo que importa es que el gobierno de José Ramón Bauzá se ha abierto otro flanco de potencial erosión. El más tradicional del PP: el del urbanismo.
Posiblemente no haya una mayoría social que recrimine a los conservadores ni lo del catalán ni ahora tampoco lo de facilitar –el Govern con la declaración de interés autonómico, el Consell con el cambio del Plan Territorial- más construcciones, pues al fin y al cabo suponen puestos de trabajo, que es lo único que interesa a la inmensa mayoría. Pero que no haya esa crítica social abrumadora no significa que abrir tantos frentes le vaya a salir gratis al PP. Es como si Bauzá no hubiera aprendido nada de Jaume Matas. El expresidente disfrutó abriéndose frentes de potencial erosión, creyéndose inmune. Lo era a cada uno en particular, pero la suma de uno y otro acabó por impedirle –aunque fue por muy poco, todo hay que decirlo- la mayoría absoluta en 2007.
El actual presidente del PP y del Govern está actuando de una forma muy parecida a la de Matas, políticamente, claro está. Es curioso. Matas odió a su antecesor, Gabriel Cañellas, aunque acabó copiándole lo peor: el desprecio hacia su oposición. Y Bauzá hace lo propio respecto a Matas.
En fin, queda mucho para las próximas elecciones autonómicas, tres años, pero desde luego hay semejanzas entre lo que hace Bauzá e hizo Matas en el mismo breve espacio de tiempo después de llegar a la presidencia. Suficientes similitudes al menos como para que el PP pudiera aprender de errores del pasado e intentar rectificarlos en el largo tiempo que queda. No aprende, sin embargo.

12

04 2012

La condena a Matas

Jaume Matas ya ha sido condenado. Cierto es que cabe –y se hará, según parece- recurso a la sentencia judicial condenatoria. Pero no es de esperar una revocación de ésta. O no parece nada probable, al menos. Otra cosa es que se recurra para intentar que se rebaje la pena hasta el límite del ingreso en prisión. Porque, como es conocido, con más de dos años se ingresa en el talego. Y si dentro de unos meses en efecto el Tribunal Supremo no revoca sino que, como mucho, reduce la pena impuesta –como fue por ejemplo el caso de Bartomeu Vicens- el panorama será tremendo para el ex ministro y ex presidente balear. Porque, entre otras razones, todavía le esperan una larga lista de casos en los que está imputado –piezas separadas del matriz Palma Arena- que podrían suponerle más condenas. Y aunque es cierto que las penas hipotéticas no se sumarían sino que debería pagar la más alta, tendría a la sazón la certeza de pasar a la sombra una buena cantidad de años.
Y esto es al cabo lo más importante de la sentencia de la primera pieza separada del caso Palma Arena. Su valor de ejemplo para el futuro. Que para tantos otros imputados –y no sólo en este caso sino en todos los de corrupción política en Baleares- el mensaje del tribunal que ha condenado a Matas es meridiano: que tanto la instrucción cuanto la táctica y estrategia de acusación de la fiscalía anticorrupción han sido buenas. Lo cual, recuérdese, ha sido puesto en duda por los principales implicados, ahora condenados, en esta pieza. Es decir, los magistrados que condenan ahora lo que vienen a decir, ni más ni menos, es que toda esa historia de la exageración, persecución, manía, injusticia y el largo etcétera por parte de los pérfidos juez instructor y fiscales contra los principales acusados no pasan de ser meras opiniones sin base alguna y que por tanto no cuentan para nada. En resumen: se ha condenado a Matas pero de hecho son muchos los imputados por corrupción que a partir de hoy mismo han recibido un duro varapalo al quedar validada la instrucción y la acusación fiscal.

20

03 2012

Matas o la corrupción que tanto nos gusta

El gobierno de nuestra comunidad autónoma ha tenido cinco presidentes. A saber: Gabriel Cañellas (1983-1995), Cristòfol Soler (1995-1996), Jaume Matas (1996-1999 y 2003-2007), Francesc Antich (1999-2003 y 2007-2011) y José Ramón Bauzá (2011). De ellos, uno (Soler) solamente gobernó durante diez meses. Así que podría decirse que de veras son cuatro. Aunque limando todavía más, Bauzá lleva tan poco que para hablar propiamente en pasado deberíamos decir que hemos tenido tres que han gobernado suficiente tiempo como para valorarlos: Cañellas, Matas y Antich. El primero estuvo al frente del ejecutivo doce años, el segundo siete y el tercero ocho. Pues bien, de los tres, dos han acabado en el banquillo de los acusados por la corrupción política. El primero, Cañellas, se salvó porque el delito había prescrito. El segundo ha empezado su largo vía crucis judicial este mes de enero. Al margen de lo que ocurra con Matas en el juicio –o en sus juicios, puesto que puede acabar juzgado en bastantes de las 24 piezas separadas que están abiertas del caso Palma Arena, por únicamente dos que se han archivado-, lo que deberíamos preguntarnos, como sociedad política que somos, es qué tenemos que hemos creado esos dos presidentes. Cómo puede ser que sumen ellos 19 años de presidencia autonómica bajo sospecha. Porque es lícito que estén bajo sospecha todos sus años –siempre les acompañaron los escándalos a pesar de que la justicia solamente investigó unos pocos-, que resultan la inmensa mayoría de los 28 años transcurridos entre 1983 y 2011. O sea que la mayor parte del tiempo de gestión autonómica en Baleares puede lícitamente considerarse bajo sospecha.
Pero es que no solamente el PP es el responsable de la corrupción. Porque como por todos es sabido el PSOE tiene el dudoso honor de ser el único partido que presentó un imputado por presunta corrupción a las elecciones autonómicas de mayo pasado y que hoy es el único diputado imputado del Parlamento balear. O qué decir de la sin igual UM que fue el partido con proporcionalmente más presuntos corruptos de la historia; tanto que acabó por desaparecer bajo su peso.
Aquí, con la corrupción política, hay alguna responsabilidad que trasciende a los partidos políticos. Por supuesto que éstos son responsables. Los que más. Pero también los ciudadanos deberíamos preguntarnos por qué hemos dejado que se llegue a este punto en el que pasamos la vergüenza de tener dos presidentes bajo sospecha, uno todavía en el banquillo, casi 400 imputados por corrupción política –en una región de solamente 1 millón de habitantes: ¡increíble!… pero cierto- y no pasa absolutamente nada. ¿Nos gusta la corrupción? Habrá que concluir que sí.

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11

01 2012

Matas en el banquillo

El próximo enero veremos de nuevo a un presidente regional del PP y de Baleares sentado en el banquillo de los acusados. De los cinco presidentes del Govern que hemos tenido –Gabriel Cañellas, Cristòfol Soler, Jaume Matas, Francesc Antich y José Ramón Bauzá- dos de los tres del PP –Cañellas y Matas- habrán sido juzgados por delitos relacionados con el ejercicio presuntamente corrupto de la gestión presidencial. Muy edificante. El primero no fue condenado porque el delito –considerado probado- había prescrito. Veremos con el segundo fenómeno. Que tendrá que hacer frente a mogollón de juicios. Su calvario y nuestra vergüenza amenazan con durar todavía bastantes años. Los que fantasean con persecuciones judiciales, fiscales y policiales contra el PP y UM por interés político del PSOE –¡qué imaginación!- seguirán clamando por la presunción de inocencia, que nadie ha puesto en entredicho –o al menos no más que con cualquier otro potencial delincuente-, pero quizá no estaría de más reflexionar sobre este hecho: 28 años de autonomía, 5 presidentes y 2 en el banquillo de acusados. Una vergüenza, nuestra vergüenza, sobre la que nadie quiere dar explicación. ¿Acaso no la hay? ¿Es que somos así? ¿No nos importa?…

04

09 2011

Corruptos a la cárcel

Tras la entrada en la cárcel de Bartomeu Vicens, ex de UM, el resto de ex políticos que están pendientes de sus propias asuntos con la justicia estarán padeciendo serias descomposiciones intestinales. Es el caso de Jaume Matas, por ejemplo. Llegó a Palma para declarar ante el juez con pinta de no creerse lo que le estaba pasando. Como si a la gente distinguida como él no pudiera pasarle eso. Después de lo de Vicens, Matas y otros, como Miquel Nadal, están ya asumiendo que la probabilidad de que acaben pasando al menos una temporada en la cárcel es muy alta. Hace unos pocos años nadie hubiera creído que pudiéramos llegar hasta este punto, en el que los otrora poderosos políticos, que hacían y deshacían lo que querían porque “esto siempre ha sido así y no pasa nada”, estén no solamente desfilando por los juzgados sino entrando ya en prisión. Todavía no percibimos el importante cambio que se ha producido. Y ha sido gracias a un par de fiscales a los que nunca se lo agradeceremos lo suficiente.

18

07 2010

Matas en IB3

Jaume Matas se “explica” en IB3-TV. Lo mismo hizo Maria Antònia Munar. Ambos están acusados de graves delitos y si no están en la prisión es porque han pagado, respectivamente, 3 millones y 350.000 euros para evitarla. ¿Es lógico que la televisión pública dé cancha a presuntos inocentes tan gravemente acusados para que se defiendan, incluso –Matas- acusando a jueces y fiscales? ¿Es éste el papel que debe asumir un medio de comunicación público: convertirse en instrumento para la defensa penal de acusados porque éstos son ex políticos? ¿Por qué no se hace igual con Rodrigo de Santos, Hidalgo, Vicens, Nadal y el largo etcétera? ¿Tiene razón el Bloc en sus críticas a IB3? Si asumimos que se justifican estas entrevista por interés informativo, ¿aceptaríamos igual, pongamos por caso, entrevistas auto exculpatoria de presuntos terroristas, presuntos pedófilos, presuntos asesinos de mujeres? ¿Dónde está el límite?…

11

04 2010

Matas y el PP

Nuestro ex presidente confiesa haber defraudado a Hacienda durante el tiempo que ocupó el cargo. Por dos veces. Y su partido no le expulsó inmediatamente sino que esperó -¿negoció?- a que él se marchara “temporalmente”. Tras la baja, nos dicen sus actuales dirigentes que se sienten “liberados”. No hay explicaciones, no hay reacciones, no hay nada más que vacuas palabras para intentar salir del paso. Como si fuera algo particular de Jaume Matas. No lo es. Nos defraudó a todos –porque Hacienda somos todos- siendo presidente por dos veces, conseller y director general. Es un caso de cínica desvergüenza con pocos paralelismos. Y el PP de José Ramón Bauzá nos dice que se siente “liberado”. Mucho tendrá que explicar. El error de no haber expulsado a Matas es de los graves y o mucho me equivoco o lo va a pagar caro.

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03

04 2010