Entrada etiquetada ‘paz’

Parot, la ley y la paz

21

10 2013

La sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos estaba cantada. Ya se había pronunciado hace un año. Diciendo lo lógico, razonable y democrático. Que en un Estado de Derecho la ley que se aplica a un reo es la que está vigente cuando es juzgado. No la que –como era el caso- se haya aprobado años después para más perjudicarle. Porque en una democracia no existe la ley retroactiva si es negativa para el reo. De hecho la Constitución la prohíbe y solamente las presiones de todo tipo por malentendida razón de Estado explican que en su día el Tribunal Constitucional avalase la vergonzosa doctrina Parot.
El espectáculo de medios de comunicación derechistas y de los ultras de la AVT y compañía rasgándose las vestiduras diciendo mentiras no obsta para que reluzca lo que es obvio. Que el Tribunal europeo ha hecho un gran favor a la democracia española. Por mucho que ahora parezca lo contrario. No pueden erigirse la libertad y la paz verdaderas sobre legislaciones especiales. Y esta sentencia, aparte de situar adecuadamente nuestro país de nuevo en la senda de las democracias, da un buen impulso, y esto es muy importante, al camino hacia la paz en el País Vasco.
Por cierto: este tribunal es el mismo que en su día avaló la ilegalización de Batasuna. Conviene tenerlo claro ante los delirios fachas que se oyen estos días en su contra.
Esta sentencia aboca sentido común al proceso de paz vasco. Policial y políticamente se ha terminado con el terrorismo, se le ha vencido, pero para que desaparezca ETA habrá que excarcelar a sus delincuentes. Lo sabemos todos y lo sabe este mismo gobierno, el de Mariano Rajoy, que está excarcelándolos, como igual seguirá haciendo cualquier otro que le suceda.
El proceso no será fácil ni corto. Pero está encauzado. Y sin duda la sentencia del Tribunal europeo, aunque no tenga relación directa porque se trata únicamente de preservar el Estado de Derecho español, ayuda en este sentido.

Rajoy, ETA y la ultraderecha

01

03 2012

Está la ultraderecha nerviosa. Nunca vio con buenos ojos a Alberto Ruiz Gallardón, y que Mariano Rajoy le nombrase ministro de Justicia le escamó. Tampoco el moderado ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, es de su agrado, por su moderación y seguramente también por ser catalán, lo cual es por definición algo sospecho en el mesetario ultramontanismo cañí.
No han tardado los ultras en reaccionar. Tres meses después de formado el gobierno ya ven conspiraciones, pactos secretos con los etarras, acuerdos subterráneos con el PSOE y demás consabidas traiciones. Rápidamente las falanges mediáticas de los defensores de la Unidad de Destino en lo Universal han ido tomando posiciones con el objetivo de intentar abortar cualquier atisbo de progresión en el final de ETA. Uno de los gurús de los ultras, Jaime Mayor Oreja, quien por cierto declara que “por qué yo tendría que condenar el franquismo” –diga que sí don Santiago y Cierre España- lo ha dejado muy claro: “no estamos ante el final de ETA”. Esta es la consigna. Ergo Rajoy va camino de sumarse los traidores de lesa Patria.
Pero digan lo que digan los ultraderechistas, es evidente que afortunadamente el presidente del gobierno ha optado por –no había otro camino, claro está- la moderación, el sentido común, la lógica y la democracia.
Todo conflicto armado –sea cuál sea su intensidad- siempre tiene en el momento de su superación el coste terrible de ver a desalmados caminando tranquilamente por las calles. Tras la dictadura de Franco, la familia franquista de Jaime Mayor no fue perseguida de ninguna forma. Ni ella ni ninguna otra, valga la precisión. Y fue este tipo de gente el que formó parte de la perversión de Franco que asesinó, persiguió, exilió, robó y encarceló a cientos de miles de españoles. Cuando acabó su asquerosa dictadura, se les hizo una ley de punto final, y así en lugar de estar ante jueces demócratas que les juzgasen y, en los casos condenados, les enviasen a justa prisión, muchos estuvieron en política durante décadas, como Manuel Fraga. Es asqueroso, pero así se hace la paz. Tras la Segunda Guerra Mundial, los alemanes que combatieron el nazismo –que los hubo y no fueron pocos- tuvieron que ver con infinito asco como millones de nazis tenían cargos políticos, empresas y, en fin, hacían vida perfectamente normal, como si no fueran ratas. Fue el precio de la paz alemana.
Y así podría seguir hasta el cansancio. En todos los conflictos pasa igual. Y con el conflicto provocado por ETA pasará de la misma manera. Lo sabe bien Rajoy que está administrando con sentido común la lógica democrática en este final de la lacra terrorista. Por mucho que le pese a la ultraderecha así es y será.

Etiquetas: , , , ,

Rajoy, Amaiur y ETA

20

12 2011

El nuevo presidente, Mariano Rajoy, ha escenificado durante el debate de investidura la distancia que le separa de Amaiur. Sin embargo no ha querido argumentar nada a modo de respuesta a lo dicho por el portavoz independentista vasco. Ha sido claro éste, al decirle a Rajoy que “estamos condenados a entendernos”. Es así. Por mucho que pese a la extrema derecha, habrá entendimiento entre Amaiur y Rajoy. Por discretamente que sea. Y después habrá negociación entre el nuevo presidente y ETA. Exactamente igual que han negociado todos y cada uno de sus antecesores en el cargo. Incluido aquel José María Aznar que fue el que más lejos llegó en la comprensión del fenómeno político que habita tras el terrorismo: “movimiento de liberación nacional vasco” le llamó. Nada menos. Esta legislatura será muy importante para la evaporación de ETA. Y Rajoy va a negociar con los terroristas para conseguirla. Igual que han hecho todos los anteriores presidentes e igualmente todos, desde el lejano Adolfo Suárez, han ido debilitando políticamente a ETA a la vez que policía y jueces la reducían mediante la legítima represión. Así se habrá conseguido el final del terrorismo. Que no se espere sin embargo un acto de contrición pública etarra. Ni un momento concreto en que ETA deje de existir. No será así. Será una evaporación lenta y progresiva. Sin arrepentimiento formal colectivo, aunque seguramente alguno individual habrá en un futuro. Pero llegará ese final, y eso es lo que importa. Para llegar al cual el entendimiento entre Amaiur y Rajoy así como la negociación entre éste y ETA –y probablemente el proceso no acabará durante su presidencia- serán imprescindibles. Y se producirán. Por supuesto.