Entrada etiquetada ‘republica’

La corona y el elefante

Tras el episodio del elefante y de la ya famosa Corinna, tanto el rey como su familia han quedado en evidencia. No existe ni rastro de la ejemplar familia real que la propaganda ha intentado fijar en la retina popular. Ni una hora después de asistir en la catedral palmesana a un rito católico, el domingo de las fiestas de primavera, la familia se desperdigaba. El rey a matar pobres elefantes con su amante Corinna. La reina a Grecia. Y los demás, pues cada cual por su lado. Por supuesto de Urdangarín y de su esposa ni rastro.
No es esto lo relevante. Al fin y al cabo allá cada cual con su vida familiar. Si a la familia Borbón le gusta así, pues así lo tenga. Para gustos Ni siquiera es relevante que sean cómo son, por ejemplo que Grecia diga que un niño lleve escopetas cargadas “es lo normal, cosas de niños”, o que Borbón padre a pesar de haber matado a su hermano en un accidente con arma de fuego siga teniendo todavía la afición a disparar.
No. Lo relevante del episodio ha sido la gran respuesta crítica que ha merecido la insoportable actitud del rey: que en una semana terrible para España –por las turbulencias financieras- él se largase de cacería. Es un autorretrato perfecto. Tanto que incluso le ha llevado a pedir disculpas. Algo insólito. Bien estaría, por cierto, saber de qué las pidió. Para los más conspicuos monárquicos tal cosa le honra. ¿Unas simples palabras y aquí paz y después gloria para todos? Hombre, no. Que ya no somos niños. Las disculpas no van a tapar el hecho evidente que esta vez el vaso ha rebosado. Y cuando el agua sale de su cauce ya no vuelve a él. Las críticas –en privado- salidas del PP y –en público- del PSOE demuestran que la paciencia se ha agotado incluso en los dos partidos que siempre le han sustentando.
Probablemente se opte por buscar una salida digna al rey a relativamente corto plazo y que el heredero se corone como nuevo Jefe del Estado a una edad –digámoslo así- “razonable” –o sea antes de la de jubilación-, pero con todo y con esto creo esta vez ha ido todo demasiado lejos. Quién nos lo iba a decir, a los republicanos. Que hayamos tenido en el rey a nuestro mejor aliado.

21

04 2012

Operación Salvar la Corona

La preocupación de la Casa del Rey por el asunto Urdangarín trasciende a la persona –el sospechoso- y entra de lleno en lo institucional. En efecto, lo que el rey quiere preservar para sí y, sobre todo, para su hijo, es la corona. Que debe creer que está en juego. Decía Cayo Lara –el jefe de los neocomunistas de Izquierda Unida- que ni ellos –o sea los neocomunistas- habían hecho tanto por la futura república como Urdangarín. Tiene razón. No hay palabras para agradecer al sospechoso su contribución a acabar con esta rémora del pasado que es la monarquía.
La preocupación y ocupación de la Casa del Rey en este asunto es meridiana si se observa la concatenación de acontecimientos en relación a la declaración del sospechoso ante el juez de Instrucción. Primero se intentó que el Juez Decano aceptara la entrada en coche para evitar los fotógrafos y cámaras. Así quedó claro por lo publicado en la prensa. Y no se cesó en el empeño hasta que se consiguió el objetivo. Una vez obtenido, se le debió decir al chico que demostrara la gallardía de la que hizo huelga en Washington al huir despavorido de una redactora de Tele Basura. O sea que pudiendo entrar en coche entrara caminando. Talmente. Llegó en coche utilitario –para estas cosas es mejor aparentar ser del pueblo: qué morro tiene esta gente-, se bajó en el umbral de la puerta de la rampa y barbilla al aire, pecho fuera y zancados sincopadas llegó hasta los perversos que no le dejan –a él y a la pobrecita de su mujer- vivir “con normalidad” e hizo la declaración que ya conocemos, que al fin y al cabo es la misma que la de Jaume Matas, Maria Antònia Munar y el largo etcétera.
La operación de acceso al juzgado por parte del sospechoso fue sin duda diseñada como parte del intento de recuperar imagen. Aunque a decir verdad por tan obvia resultó todo un tanto patético y ridículo. Pero en fin, lo importante es que demuestra que aquello del principio que se dijo que había dicho oficiosamente el rey –que era un asunto privado del tipo y que por tanto allá se las componga-, nada de nada. Que en este percal son conscientes de estar rapando todos. Con el rey al frente. Y de ahí la operación de imagen para el sospechoso que no son más que de la propia corona, los intentos de evitar la imputación a la Borbón esposa suya y los dioses sabrán qué más.

25

02 2012

De la monarquía a la república

El caso Urdangarín ha puesto a la monarquía de Juan Carlos bajo la mayor erosión recibida en la corta historia de esta dinastía. Sí, corta. Porque la corona de este Borbón no hunde sus raíces en la tradición dinástica histórica borbónica. No, porque cuando él asumió el trono, su padre, depositario de la legitimidad dinástica, no había renunciado todavía a sus derechos hereditarios. Juan Carlos es rey de España porque lo decidió el dictador Francisco Franco y en 1975 así quedó concretado, contra, lógicamente, la opinión y deseo de Juan, el legítimo heredero de la corona. Si uno era legítimo el otro no podía serlo. Después, cierto es, Juan renunció –ni así se empaña la invención de la monarquía por parte de Franco y allende la discutible legitimidad histórica de tal institución- y hay que reconocer que la monarquía de Juan Carlos fue necesaria en el tránsito de la dictadura a la democracia. Por esa necesidad tantos cerraron los ojos a cambio de que el rey sirviera para aplacar las ansias levantiscas de los de siempre. Y funcionó. No obstante los años pasan. Y hoy aquellas circunstancias ya no existen.
Hoy la monarquía de Juan Carlos es Urdangarín. Nadie puede creerse que todo el caso queda circunscrito a los “negocios particulares” del yerno del rey. Como si la esposa de éste no se hubiera beneficiado de nada, ni supiera nada a pesar de sus cargos empresariales. El escándalo demuestra que ya no tiene ningún sentido la monarquía de Juan Carlos. Pensar que pueda ser hereditaria da escalofríos. Es una institución anacrónica, que en España sirvió en un momento dado pero que ya hace décadas que su momento pasó. Gracias por los servicios prestados, por cierto más que debidamente pagados. Ya es hora que cada cual se las componga cómo pueda. Por un lado la corona, privada y que la pague quien quiera mantenerla en la cabeza de quién sea. Y por otro la república que es la única forma de Estado deseable y legítima en la España democrática de hoy.

12

12 2011

El rey, el Urdangarín y la Leti

El yerno del rey está siendo investigado por la justicia por si pudiera haber incurrido en varios delitos relacionados con la corrupción. Una de las empresas que en Barcelona fue registrada por orden judicial también es copropiedad de su esposa, Cristina de Borbón. Por primera vez familia directa del rey está bajo el escrutinio de la justicia por severas sospechas. Toda la presunción de inocencia para ellos, igual que para cualquier otra persona que sea investigada por si pudiera ser un delincuente, pero ser objeto de una indagación judicial tan seria ya debería ser suficiente como para que alguien diera explicaciones públicas. Que no se han dado. Urdangarín huye de darlas exactamente igual que hacen los políticos cuando se les investiga por corrupción, en su caso con un aristocrático comunicado: ¿yo?, inocente, ya se verá, mi honor bla, bla bla. Pero es que su mujer no dice ni pío. Y la Casa del Rey tampoco. Será verdad que entre uno y la otra, la cuñada de su esposa, van a conseguir traernos al fin la mucho más democrática república. Entre la infinita frivolidad de la Leti y los movimientos del ex jugador de balonmano en la oscuridad empresarial puede que consigan cargarse la anacrónica monarquía española. No en vano ésta ya ha caído a la tercera posición (última encuesta del CIS: Centro de Investigaciones Sociológicas) en las preferencias institucionales de los ciudadanos. Para más escarnio por debajo de ¡los medios de comunicación! Para troncharse.

13

11 2011

Mallorca sin el rey

Acaba agosto y pronto vendrán las valoraciones de cómo ha ido la temporada turística. Entre las cuales seguro que no estará ésta: la del nulo impacto que ha tenido la (casi) ausencia del rey en Mallorca. Según la leyenda, que Borbón veranee aquí desde los tiempos en que era solamente el sucesor a título de Rey del dictador Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España por la gracia de Dios, es bueno para la imagen y la economía insular. Ergo que no venga debería ser terrible. Este verano hemos quizá iniciado, gracias a La Leti, sin igual republicana, el que debería ser durísimo aprendizaje en esto de no tener al rey y compañía por estos andurriales. Sin embargo nadie se ha dado cuenta de la magra presencia. Un par de días, unas fotitos y hasta el año que viene. Y aquí no ha pasado nada. Si no hubiera venido, tampoco. Ahora que parece que el futuro rey –que lo será por poco, si es que llega a serlo- veraneará, como todos los hombres casados, allá donde quiere su mujer, en Mallorca hemos iniciado el aprendizaje de cómo será el verano sin ellos. Igual que con o con sólo un poco.

27

08 2011

El Rey, la Leti y la República

Desde hace más de un año Juan Carlos de Borbón goza de un envidiable estado de salud, según reza el mantra político y mediático al uso. Incluso él mismo riñó a unos periodistas por dudar de tal consigna de Estado. Gracias a este sin par estado de forma el Rey apenas se deja ver, anda con dificultad, pasea una preocupante pinta enfermiza y se ha retirado de las barcas y demás actividades agosteñas en Mallorca, como hemos podido ver estos días en sus microvacaciones en Palma. En lo que se nota que tiene todavía ánimo es en hacer entrar en vereda a su descendencia y asociados por vía consorte, que se odian más que se hablan, pero que este año, por primera vez en tres, se han tenido que dejar fotografiar, ¡y sonriendo!, todos juntitos. Incluso la de te-crees-tú-que-esto-son-vacaciones ha tenido que venir a posar con cara amable y huesos a la vista. Ella, nuestra Leti, la infiltrada que sin duda nos alumbrará la Tercera República.

07

08 2011

El discurso del rey

El rey no hace ni –casi- dice nada que no esté refrendado por el gobierno. Por tanto sus discursos anuales en ocasión de las fiestas de invierno son tan vacuos como es de esperar. Sin embargo los medios de comunicación y los partidos políticos analizan y comentan estos discursos como si tuvieran gran importancia. ¿Importancia para qué o quién? ¿Alguien se acuerda de lo que dijo hace tres años, dos o el pasado? Naturalmente que no. Es más: ¿alguien recuerda lo que dijo el pasado 24 de diciembre? No. Al cabo de dos días nadie se acuerda. Pero año tras año la tradición impone que suplamos la falta de noticias, por el asueto festivo, con el discurso de circunstancias que nos endosa. Es lo que tiene una monarquía. Que no pinta nada, que no aspira a nada más que a mantenerse y que por tanto dice mucho para no decir nada. Al menos el discurso de un presidente republicano tiene personalidad.

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27

12 2010

Letizia

Letizia rompe moldes. Es odiada como pocas mujeres en este país. Los defensores del protocolo rancio de la monarquía la ven como una bomba de relojería. Ahora que se disparan los rumores sobre la enfermedad del rey y de la futura sucesión, Letizia se está situando en plena tormenta. Un libro que sale a la venta estos días la retrata como poseedora de un oscuro pasado. En internet son legión los que la hacen pasar como una especie de monstruo ambicioso y sin escrúpulos. No son pocos los que temen el momento en que su esposo se convierta en futuro rey, porque a la sazón, por culpa de ella, ven como inmediata la república. Ojalá sea cierto. Al menos hay que reconocer que la dicharachera reportera reconvertida en sacrificada aristócrata por casorio -¿“tú crees que esto son vacaciones?”- está haciendo todo lo que está en su mano para alumbrarnos tan deseado futuro, que nos saldría muchísimo más barato que el coronado presente.

04

09 2010