Entrada etiquetada ‘ultraderecha’

La ultraderecha

17

04 2011

Después de la muerte del dictador Francisco Franco, la ultraderecha de este país se metió en las catacumbas. Tanto que pareció que se había desvanecido. Craso error de percepción. Ahora, gracias a Intereconomía, Libertaddigital y otros medios radiofónicos, televisivos, internáuticos e impresos este ámbito ideológico marginal pero ruidoso está revitalizándose como nunca en estos treinta y cinco últimos años. Reivindican la figura de Franco, vomitan sobre el régimen democrático de la Segunda República, mienten con pasmoso descaro, injurian al rey y al presidente del gobierno, intentan socavar la democracia y, en fin, se inventan todo lo que sea necesario –España se rompe, ZP y ETA es lo mismo- en su empeño de abducir de la realidad a personas de buena voluntad y escaso entendimiento hacia su fantasmagórica cruzada por la gracia de su dios. Afortunadamente su tiempo ya pasó, pero a veces dan miedo en su empeño de corromper este país.

TeleCirco y TeleUltra

11

12 2010

Algunas televisiones privadas se han convertido en un circo en el mejor de los casos y en el peor en focos infectos de contaminación ultraderechista. ¿Libertad de expresión? Por supuesto, pero respetando las leyes. No se debería permitir que en una televisión –que, recordemos, es concesión pública- aparezca un delincuente fugado vomitando de todo contra todos o que en otra día sí y día también se inventen mentiras con la intención de socavar la democracia. Esto no es libertad de expresión. Con estas bazofias no vale simplemente no mirarlas. No se mira aquello que no gusta. Con estas porquerías no se trata de cuestión de gusto. Aquello que arremete contra la convivencia, se mire o no, guste o no, tiene que ser erradicado por la autoridad. No es cierto que toda opinión sea respetable. Lo que hay que respetar es el derecho de todo el mundo a opinar, pero no es respetable, y debería perseguirse legalmente, la mierda de TeleCirco y la contaminación antidemocrática y ultraderechista.

Franco y la ultraderecha

21

11 2010

Se han cumplido 35 años de la muerte de Franco. Del sórdido dictador de España que encanallado en su trono no dudó durante casi cuarenta años tanto en perseguir demócratas cuanto en empobrecer el país. Murió en su cama, desgraciadamente. De aquello ya hace mucho tiempo. Tanto como que la mayoría del país que lo vivió ni se acuerda, y un buen resto ni siquiera había nacido cuando el repugnante tipo se murió. Sin embargo, la ultraderecha, a través de alguna televisión y de algunos diarios digitales, sigue empeñada en recordarlo y en alterar la verdadera ignominia de aquel régimen que subyugó el país durante casi cuatro décadas. Este revisionismo del franquismo va parejo a la presión para encenagar la convivencia actual. Todo el día descubre pérfidas operaciones para destruir la sacrosanta unidad española, para imponer el catalán, para acabar con el catolicismo y el etcétera conocido. Afortunadamente la inmensa mayor parte de los ciudadanos han dejado atrás para siempre la sordidez franquista, y la de sus retoños actuales.

Huelga y sindicatos

17

09 2010

Los dos sindicatos de clase, UGT y CC.OO., han convocado huelga general para el 29 de septiembre. Ni ellos mismos, sin embargo, la querían. Ni servirá de nada porque Zapatero seguirá con lo suyo, sea lo que sea. Antes de fin de año, por ejemplo, perjudicará el sistema de pensiones. Los sindicatos se han equivocado. Se dejaron engañar por el presidente del gobierno –como tantos otros- y no fueron capaces de reaccionar. Cuando al fin lo hacen es mal, tarde y obligados por una sociedad que cada vez les entiende menos. Pueden argüirse razones contra los sindicatos, pero mal harían los trabajadores españoles si se creyeran la ofensiva que en contra de UGT y CC.OO. ha desatado la ultraderecha. Con unos sindicatos más débiles de lo que son, los derechos de los trabajadores se debilitarían mucho más de lo que ya lo están y las patronales harían lo que quisieran. Los sindicatos son tan necesarios ahora como siempre.

TDT y ultraderecha

10

08 2010

La TDT debía suponer una enorme y plural cantidad de oferta televisiva. Además de recibirla en excelentes condiciones. Han pasado siete meses, y en este agosto vacacional he podido comprobar que entre lo dicho y la realidad hay un trecho de dimensiones colosales. La recepción no es tan buena como se aseguró en su día, y no debo ser el único que lo sufre puesto que otras personas me han contado lo mismo. En cuanto a la cantidad, pues qué quieren que les diga: sí hay más pero de casi los mismos operadores de siempre con los mismo productos de siempre. La única novedad reseñable es la oferta televisiva de ultra derecha, en la que se expande el odio a todo lo diferente, en la que se miente –casi siempre con el catalán como objetivo prioritario- tanto como se quiere y que por lo visto ha resultado tener una apreciable audiencia. No sé si será un gran avance. Cuanta más oferta y pluralidad, mejor. Pero que se agrande la oferta únicamente para tener televisiones de ultraderecha en las que huelga la pluralidad, poco avance me parece.